Me gusta poeta,
aunque sus ojos sueñen
con labios que no les besan
y escaleras que no llevan a mí.
Me gusta poeta,
aunque no me escriba
porque sus palabras riman
con los peldaños que no subí.
Me gusta poeta,
que sus palabras curen
cuando riman con las heridas
que no sé cómo han trepado a mi alma.
Poeta, poeta,
mira las estrellas
que nunca te tocan
las tienes más cerca que a mí.