9 de abril de 2013

Renegade. Capítulo 17.

It's just "(@imagine)a spark" but it's enough to keep me going.
Pues eso, que aunque sólo tú leyeras la historia la seguiría escribiendo porque merece la pena, gracias por seguirla desde hace tanto tiempo y por apoyarme cada semana con tus comentarios.

¡¡Feliz martes!! Las exclamaciones son lo más enérgico que he hecho en todo el día. Y estoy publicando esto quitándole minutos a la única siesta que me he echado de momento en el año (que me voy a echar). Siento no haber podido subir ayer pero tuve un día ajetreado y cuando llegué a la habitación sólo tenía ganas de dormir. Muchas gracias a lalasá y al pato por recordármelo, igualmente :3

Respecto al capítulo... Tiene muchos puntos suspensivos de esos que cortan escenas, he vuelto a caer en ellos (?) Espero que os guste el capítulo y que os encante el final :P
Muchas gracias por leer y por el feedback (:

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'Everything that I do, reminds me of you.'

“Para que nada nos separe, que nada nos una.” - Pablo Neruda.




“En sus pruebas salió Erudición, era un erudito”

Toda la historia que le había contado su madre se le había quedado en la cabeza. La había repetido todas las noches antes de dormir, como un rezo, sacándole todo el jugo que le pudiera sacar. Incluso más. Pero esa frase, esa frase la llevaba pegada a la piel. ¿Sería ella siempre una erudita? ¿Nunca lograría convertirse en una osada? Si eso fuera así, no habría elegido un camino, simplemente habría errado al elegir.

-En mis pruebas salió Erudición, seré una osada-susurró bajo el chorro de la ducha.

Terminó de ducharse y se puso una camiseta negra de manga larga ajustada y unas bermudas del mismo color. Tendía a cubrirse los brazos y dejar las piernas al descubierto. Y ese día no iba a ser menos.

El calendario había pasado sin preocuparse de lo que dejaba atrás y la primera fase en Osadía había terminado con la visita de su madre. Casi un mes entrenando peleas y con armas de fuego, el paintball y enfrentarse a su pasado; esa era la primera etapa de la Iniciación. La segunda, por el momento, había consistido en varias sesiones de práctica con armas blancas. Cuando habían llegado por primera vez, una de las clases había consistido en lanzar cuchillos, pero ahora eran clases más extensas y mucho más exigentes: blancos milimétricos, distancias abismales, cortes precisos… Incluso incluía algunas nociones sobre anatomía.

Rachel llegó al entrenamiento y se sentó junto a Thomas, que empezó a charlar en voz baja con ella. Se había acostumbrado a juntarse al chico, que ahora llevaba el pelo violeta. Saludó con un gesto a Benjamin, que le devolvió una sonrisa mientras jugaba con un puñal. Al rubio le encantaban los cuchillos, eso lo podría ver cualquiera.

Todos se quedaron en silencio, incluso Thomas, cuando Eric entró en la sala. Sin Cuatro y con dos cuchillos para lanzar en cada mano. El líder de Osadía era imponente, con sus piercings, tatuajes y sus rastas negras como la noche más oscura.

-Todos a la pared-ordenó y todos obedecieron al momento. Eric se paseó entre ellos y las dianas observándolos con detenimiento-Hoy voy a evaluar vuestra habilidad para el lanzamiento puesto que mañana vais a empezar a ser valientes de verdad. Cada uno de vosotros podrá lanzar tres cuchillos y al menos dos de ellos deberán dar al blanco para que no me plantee colgaros sobre el abismo o algún otro tipo de prueba extraordinaria.

Se acercó a una de las chicas del grupo de los no trasladados y le ofreció los cuatro cuchillos que tenía en las manos, la chica eligió tres de ellos. Con el otro cuchillo Eric trazó una línea recta en el suelo.

-Los blancos a los que le debes de dar son a aquel-señaló a uno al que tenía que lanzar con un ángulo extraño-y a ese-señaló el que estaba justo en línea recta con la chica-Cuando quieras, Bianca.

Los tres primeros iniciados que tuvieron que lanzar no eran trasladados y acertaron en ambos blancos con mayor o menor dificultad. Después le tocó a Noah, que acertó el blanco difícil con su primer lanzamiento. No hizo ningún gesto antes de lanzar el segundo, que pasó rozando el objetivo. Pero era un fallo. Miró el tercero y lo lanzó con fuerza, unos centímetros por encima del blanco.

Varios se rieron y Eric se burló antes de llamar al siguiente. Varios más lanzaron antes del turno de Benjamin. El rubio se tapó los ojos con una mano y lanzó los cuchillos, acertando sin dificultad. Varios chicos de los que ya habían pasado la prueba le palmearon la espalda, divertidos por su fanfarronería. Thomas necesitó lanzar los tres cuchillos pero pasó la prueba.

-Rachel, tu turno-Eric estiró una media sonrisa y la observó con sus penetrantes ojos oscuros.

La chica cogió los tres cuchillos que le ofrecía el líder de Osadía. Miró el primero con fijeza y respiró lentamente.


Recordó lo que había ocurrido el día de la Visita.

Al volver a la habitación, Rachel se había encontrado con la tabla de clasificación de la primera etapa del entrenamiento. Había sido la última en llegar puesto que había tardado un poco en recomponerse de la historia de su madre y de la despedida. Al llegar se había cruzado con Arya, que la había empujado con fuerza contra la pared del dormitorio antes de salir por la puerta. Noah le estaba dando puñetazos al colchón y Chris se encontraba hecho un ovillo sobre su cama. Sólo Benjamin mantenía la compostura, con los brazos cruzados sobre el pecho y la espalda apoyada en la pared. El cerebro de Rachel se había puesto a trabajar a toda prisa intentando descubrir qué resultados podrían conllevar esas reacciones. No había llegado a ninguna cuando llegó a la pizarra y sus ojos leyeron los resultados:

1.    Benjamin.
2.    Noah.
3.    Arya.
4.    Rachel.
5.    Christian.

La chica tragó saliva. Los cuatro peores dejaban la Facción, la posibilidad de que hubiera tres osados peores que ella le parecía altamente improbable. También era improbable que Arya pudiera quedarse. Y era imposible que Chris no fuera expulsado. Había mirado a Benjamin deseando lanzarse a sus brazos y que le dijera que todo iba a ir bien; pero eso no era lo lógico. El rubio no tenía ningún tipo de autoridad sobre ello. Si había alguna solución, se la daría Eric o Jake. Salió de la habitación con paso rápido. Sin saber si esa sería la última vez que estaría dentro de la sociedad. ¿Podría ver a su madre si no tenía Facción? Se encontró con Eric al cabo de varios pasos.

-¿Cómo ha ido?-los ojos negros del chico se clavaron en los suyos.

-Mal. He quedado cuarta, penúltima-le respondió Rachel apretando los dientes. No le gustaba ser menos que mediocre.

-No tendrás problema, entonces-Eric asintió con convencimiento.

-¿Cómo? Es imposible que haya tres osados peores que yo-le preguntó Rachel, pero con esperanza. Confiaba en Eric, el chico la apoyaba y no lo veía capaz de engañarla.

-Pero hay dos. Este año sólo habrá tres expulsados en esta etapa-le dijo el chico, colocando una mano sobre su hombro.

-¿Esa decisión estaba tomada o la acabas de tomar ahora mismo?-inquirió Rachel.

-Esfuérzate al máximo-Eric retiró la mano de su hombro y siguió su camino.


El cuchillo salió de su mano dirigido hacia el blanco más complicado. Fueron los segundos de mayor silencio de los que disfrutaron sus oídos desde que había llegado a Osadía. Y luego no escuchó el sonido que quería. El lanzamiento había salido bastante desviado. La chica hizo un ruido de frustración y sopesó el segundo cuchillo en su mano.


Los ojos de Chris se clavaron en los de ella cuando regresó de cenar. El chico menudo había estado recogiendo sus escasas pertenencias y no se había acercado al comedor. Aún no se lo habían dicho, pero todos daban por hecho que esa sería la última noche del veraz entre esos muros.

-Te he traído tarta. De chocolate-Rachel le mostró la generosa porción en un plato mientras se acercaba a él.

El chico asintió levemente y la cogió. Comenzó a comer con lentitud sin decir ni una palabra. Una mano se posó en el hombro de Rachel, que se encontró con la mirada turbada de Noah. El dolor desbordaba al gran veraz.

-Yo también había cogido chocolate, helado-sacó de su espalda un enorme bol a rebosar con varias cucharillas de colores clavadas en él.

Chris en esa ocasión esbozó una leve sonrisa y tendió una mano hacia Noah, que le puso el bol en ella. El chico se movió en la cama y les hizo una seña a ambos para que se sentaran.

-Gracias, chicos. Me alegra saber que al menos vosotros pensáis en mí-musitó tendiéndole una cucharilla a cada uno.

-Si os vais los dos… Yo…-Noah se quedó sin voz y se metió una cucharada de helado para solucionarlo.
Rachel mantuvo el silencio. No sabía si podía compartir la información que le había dado Eric, pero había considerado que lo más inteligente era no decirlo.

Pasaron la noche juntos. Comiendo helado, rememorando alguna anécdota de los días previos, los chicos contando alguna de antes de trasladarse… Y a la mañana siguiente Chris se fue. Y Rachel se quedó. Gracias a Eric.


El segundo lanzamiento llevaba como objetivo el blanco más sencillo y se clavó con precisión. Rachel asintió levemente para sí misma antes de mirar la otra diana. Se rascó la cabeza con el cuchillo de forma inconsciente mientras preparaba el disparo.


-No contengas la respiración al lanzar el cuchillo-repitió Benjamin mientras el cuchillo lanzado por Rachel se estrellaba contra la pared.

-No sé de qué van a servir unas clases particulares si me dices lo mismo que Cuatro, Baker-protestó ella mientras caminaba para recogerlo.

Se volvió hacia el chico y se colocó de nuevo en la posición de lanzamiento.  Eran las tres de la mañana y llevaban en la sala de entrenamiento desde que habían acabado por la tarde, incluso se habían llevado la cena, de la que ya sólo quedaban unos platos vacíos sobre la mesa.

-Dejaré de decírtelo cuando empieces a hacerme caso-Benjamin se estiró para desentumecer los músculos mientras la chica volvía a lanzar el cuchillo, y a fallar-Has vuelto a contener el aliento-señaló mientras Rachel recogía el arma.

-¡Pues no sé cómo no contenerlo! ¡Joder!-Rachel lanzó el cuchillo con rabia, dejándolo clavado en la madera, cerca del blanco.

-Ahora te ha salido bastante bien. Quizás deberías gritar siempre que lances, pero prueba con algo más educado-comentó el rubio riéndose entre dientes.

-Capullo.

Rachel regresó con el cuchillo en la mano y se volvió a poner en la línea desde la que llevaba lanzando la última hora, después de haber acertado desde un poco más cerca tras varios intentos. No quería pasar la noche entera ahí, ya le dolía el brazo, pero llevaban dos clases lanzándolos y ella era la peor, mientras que el rubio destacaba por encima de todos.

Soltó el cuchillo y falló. Gritó frustrada. Sabía que ese no era el comportamiento más racional del mundo, pero no podía evitarlo. No encontraba una técnica adecuada para ejecutar el lanzamiento, siempre que pensaba que lo había logrado, volvía a sentir el choque del metal contra la pared. Cuando la chica se preparó de nuevo, Benjamin puso una mano en su cintura.

-Has vuelto a contener el aire-le reprochó hablándole al oído.

-Probemos tu teoría entonces-Rachel cargó el brazo obligando al chico a alejarse de ella y lo lanzó acompañado de un: “Capullo”. Y acertó.

Se giró y miró desconcertada a Benjamin. El chico sonrió con aire petulante, antes de ir a buscar el arma y tendérsela con una sonrisa.

-Pero prueba a gritar algo menos ofensivo, puede que Cuatro se altere un poco. O no. La verdad es que no se inmuta demasiado para ser un osado-comentó Baker colocándose a su espalda.

-¿Algo menos ofensivo?-Rachel levantó una ceja interrogante.


-¡Benjamin!-gritó Rachel en el momento en el que soltó el cuchillo.

Los otros iniciados comenzaron a reírse y el rubio la abrazó por detrás, pero el cuchillo estaba firmemente clavado en el centro. Thomas le dio un puñetazo suave en la barriga a modo de enhorabuena.

Arya se colocó en la posición de lanzamiento tras varios chicos, siendo la última en lanzar. Sopesó un cuchillo y lo lanzó, dejándolo firmemente clavado en el objetivo difícil. Sin tomarse mucho tiempo cargó el brazo y dejó el segundo firmemente hundido en la madera del objetivo fácil. Varios iniciados se rieron cerca de la puerta, haciendo referencias a lo ocurrido en el paintball. Sin dudar ni un segundo, el último cuchillo de Arya voló hacia ellos. Y la sangre salpicó el suelo de la sala de entrenamientos.

6 comentarios:

  1. Ey. WHAT. QUÉ ACABA DE PASAR AQUÍ. EHÉ. TE FALTA FIC, no me puedes dejar así. JUM.
    ¿Por qué has sido capaz de crear dos personas tan monosas como Jake y Benjamin, eh, por qué? Así a una se le hace imposible elegir, jopé.
    A mí me encanta Noah. Así. Como dato. Es una cucada.
    Y ahora. Ese final. WTF. QUE HA PASADO POR TU MENTE, DIOS MÍO. ARYA. QUE ESA MUJER ES MAL. Que a mí como que me gusta, me cae bien, PERO QUE ES UNA SÁDICA. Ahora va por ahí
    con intención de matar gente (o matándola, PORQUE COMO ME HAS DEJADO CON ESE FINAL, NO SÉ). Ña. Menos mal que ya es martes y queda menos para el lunes, jopé.
    Por último: HAPPY PARAMORE'S DAY, ÑA. Los martes también pueden ser mucho amor.
    Na, en verdad, genial, como siempre. Rachel cada día me gusta más. Y Eric, incluso con esos comentarios, sigue cayéndome bien, al menos en este fic. En el libro es mal, pero ¿aquí? Es guay, I like it.
    Atentamente, un pato feliz, ña <3

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    1. Muchas gracias.
      No respondo por partes porque acabaré soltando spoilers sin querer. Sólo decirte que tu opinión sobre algún personaje cambiará próximamente.
      Atentamente, un Tulipán feliz :P

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  2. OOOOOKEY. Este final. Gosh.
    Primero en principal, LA DEDICATORIA. PARAMORE. LAST HOPE. Es perfecta, gracias :') <33
    Principalmente a mi me gusta cuando pones los "..." porque podes ir contando varias cosas en un solo capítulo.
    Chris. ¿POR QUÉEEEE? putas pruebas. Lo adoraba. Igual que adoro a Noah.
    "Y Rachel se quedó. Gracias a Eric." Acá vemos de nuevo la 'otra cara' de Eric, por así decirle. Me gusta que sea así acá.
    En un momento estaba en clase y me puse a leer la fic...hasta que la profesora de Geografía me encontró con el celular. Seh, muy inteligente lo mío. No sé porque comento esto, tampoco. Quizás era para hacerte sentir de que tu fic puede conmigo(?
    Por otra parte, ¿quien no lanzaría mejor si tenes a un Benjamin Baker en tu cintura? Ña.
    En este capítulo me hiciste recordar muchas cosas, que, gosh, amo. Amo Divergente -eso está mas que claro- pero con esto...JEP <3
    "Se rascó la cabeza con el cuchillo de forma inconsciente mientras preparaba el disparo." Me recuerda a Cuatro en Divergente, cuando trataba de parecer 'casual'.
    En fin, Tulipán, seguí así :3

    Chispitas Fireduck.

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    1. Y Chris se ha ido sin que sepamos su secreto... La duda estará en nuestras mentes para siempre.

      Pórtate bien en clase, Sofía e.e O no te dedico ningún capítulo más y hago que se mueran tus favoritos. Y puedo hacerlo.

      Yo también pensé en Cuatro mientras escribía eso :)

      Muchas gracias por leer y por tus comentarios :)

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  3. Ña.
    ¿Chris? ¿POPOPOPOPOPOPOPORQUÉ HA TENIDO QUE IRSE? CON LO MONO QUE ERA (y el amante secreto de Noah, que me lo sé yo, solo que tú no lo quieres admitir 8) .... ok, no, ya paro .___. ).
    A mí también me gustan los '...' Hacen así muy ágil leerlo y es cierto que puedes contar varias cosas en un mismo capítulo :3
    MUAJAJAJAJA, BENJAMIN FOR THE WIN. No, en serio, yo me lo quiero para mí. Que eso de que le gusten los cuchillos es sersi... grrr (????????) Ok, tampoco .___.
    Wait, guat da fac? ¿Qué es esa cosa rara del final? ¿Nos estás tomando el pelo? WTF?! ¿Arya se ha vuelto creisi again? ¿Cómo se va a llenar todo de sangre? ¿Quisiste poner zumo de tomate, no? Vale, me dejo de desvaríos, pero, en serio, ese final me ha dejado trastocada O.ó

    Atentamente,
    La Galaxí Defender <3

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    1. ¿El final te ha dejado trastocada? Ejeeeeem. Tú estás así desde que sabes quién es Danny Jones. No me eches las culpas.
      Gracias por leer/comentar/ser la única fan de Benjamin... :P

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