19 de mayo de 2014

Mi infierno es tuyo




Los suspiros son aire y van al aire. 

Las lágrimas son agua y van al mar. 
Dime, mujer, cuando el amor se olvida, 
¿sabes tú adónde va?


Gustavo Adolfo Bécquer.


Me da igual a dónde vaya, pero que sea ahora.
Que se vaya de mi cuerpo.
¿De qué me sirve sentir algo si no estás?
Dueles. Quemas.
Sigues mintiéndome aunque te hayas ido.
¡Desaparece! Le grito al espejo.
Mi reflejo me mira con los mismos ojos con los que observé tu partida.
Los mismos ojos entre sorprendidos y rotos.
Entre muertos y sangrantes.
"Mis ojos son tus ojos, mis manos tus manos"
¿Recuerdas esa promesa estúpida en aquel momento de romanticismo?
Pues era cierta.
Todo lo que tengo es tuyo.
Sigue siendo tuyo.
Mi infierno es tuyo.
Mi cielo son cenizas desde que no estás.

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