4 de julio de 2016

Pura expresión | 1. Blanco

Escuchó el mismo clic dos veces. No podía levantar la cabeza ni enfocar la vista en la fuente del sonido. Movió la mano, rozando el suelo, notando su textura como si su tacto estuviera magnificado por la carencia de visión. Una sombra se colocó delante de ella y le quitó el móvil cuando acababa de agarrarlo. La luz brillante le hizo cerrar los ojos y la cabeza le empezó a doler. Otro clic retumbó en la sala, haciendo que ella se sintiese pequeña. Notaba la boca seca y una opresión en el pecho. No sabía dónde estaba ni cómo había llegado allí. Lo único que sabía era que no quería estar ahí. Abrió los ojos y se encontró con una blancura casi perfecta, que fue remitiendo antes de pudiera llevarse las manos atontadas al rostro, para protegerse. No sabía de qué tenía que protegerse. Era todo tan confuso. Emitió un quejido y sintió cómo se elevaba, dejando de notar el suelo bajo su espalda. Intentó hablar pero el único sonido que salió fue una vocal alargada, dado que era incapaz de pensar en una sola palabra. Una palabra. Ángel. Sus ojos se abrieron en un gesto de sorpresa, aunque nunca llegó a saber que se había convertido en uno.

...


"¿Por qué me sigues queriendo?" le había preguntado ella. Ella, que se había ido sin decir nada, rompiéndolo todo. Ella, que había vuelto, lo había mirado a los ojos y no había perdido perdón.

"No lo sé" admitió él. Él. Él que había sentido la primavera en su cuerpo al encontrarse con los ojos verdes de Faith al abrir la puerta del callejón de aquella discoteca. "¿Por qué paraste tú?

Lo había preguntado con el corazón desgarrado, pero deseando conocer al menos un motivo. Ella no respondió y flotó hacia el interior del local, dejándolo al frío amparo de la noche. Recordó cómo su amigo Ray siempre le había dicho que no se enamorara de una modelo, que estaban vacías por dentro.

Se subió las gafas con el dorso de la mano, pero se deslizaron por su nariz apenas un segundo después, debido a la piel resbaladiza llena de lágrimas. Tragó saliva y cerró los ojos con fuerza, haciendo que otro par de gotas se derramaran. Llevaba sentado en el suelo de aquel callejón casi una hora, pero el llanto acababa de acudir.  Sacó el móvil de su bolsillo y buscó en la galería fotos de Faith. Había las suficientes como para empapelar el MOMA. Deslizó su dedo sobre la perfecta cara alargada, con el pelo rubio y rizado enmarcándola. Ninguna foto era buena. Ninguna transmitía nada más que poder y vanidad, no había ningún sentimiento. Dejó de llorar mientras se deslizaba por la pantalla. No había ninguna foto en la que ella revelara que le quería, que estaba feliz o que estaba viva. Todas estaban tan cuidadosamente posadas... "No te enamores de una modelo, Mark. Hazles fotos y llévatelas a la cama si te aburres, pero para enamorarte busca a la encargada de una cafetería o una chica que trabaje en una biblioteca. Busca a alguien que sea bello por dentro. No te dejes llevar por lo que veas a través de la cámara. Háblales."

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