11 de febrero de 2013

Renegade. Capítulo 9.


Me gustaría empezar esto poniendo una gran noticia sobre Divergente, esa que se suponía que dirían hoy, pero no me parece una gran noticia, la verdad. Por lo que pensad mejor en el vídeo de NOW que se estrena esta noche. Aclaro que este capítulo tiene algo distinto que espero no os moleste. Muchas gracias por pasaros a todos (455 visitas hemos tenido ya por aquí) y FELIZ LUNES.
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'Volviendo al principio'

“Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, raíces; otro, alas.” - Hodding Carter



-No tienes por qué ocultármelo.

-No tengo por qué contártelo-la voz de la mujer adulta replicó con dureza, como si la coraza que protegía la historia que no quería contar se hubiera extendido a su voz.

-Es parte de mí-insistió la voz más joven, con tono dolido, rogando una historia que no había escuchado nunca, su propia historia.

-Todo el mundo conoce lo que forma parte de él, Rachel, si no lo conoces, es que no es parte de ti-su madre tenía los brazos cruzados sobre el pecho en posición defensiva.

-¡Es mi padre! Por supuesto que forma parte de mí. Lo tengo en cada célula del cuerpo, no necesito conocerlo para que esté conmigo… ¿Tengo sus ojos? ¿Su nariz?...

-¡Cállate!-su madre estalló y la miró con el gesto desencajado. Lo que hizo que Rachel pensara que podía estar acertada en alguna de sus suposiciones.

Pero la joven erudita no quería tener que suponer nada. Su madre, que siempre le había dado todo lo que necesitaba, conocía la historia que ella quería escuchar, que necesitaba escuchar. Apenas había salido de la desastrosa cita con Benjamin cuando decidió que quería resolver esa cuestión. Si se trasladaba, no tendría más ocasiones de hablar con su madre, y su madre era la única persona que le podía decir la verdad sobre ese asunto.

Veinte minutos después ambas estaban en la misma habitación sin haber conseguido nada más que un silencio que ahora inundaba su casa. Las conversaciones entre esas paredes ya habían decrecido en las últimas semanas, pero nunca había sido nada tan tangible como en esos momentos. Los ojos verdes de su madre miraban directamente a los de Rachel, reprochándole su actitud sin palabras. La adolescente contuvo las palabras que se amontonaban sobre su lengua, algo que le costaba mucho, pues siempre le habían dicho que preguntara cualquier cosa, cualquier cosa menos lo que quería preguntar ahora. Al ver que la actitud de su madre no cambiaba, se dio la vuelta y se dirigió a la puerta, que abrió con rabia.

-¡Rachel! ¿Adónde vas?-escuchó la pregunta de su madre a su espalda, pero impidió que la persiguiera cerrando con un portazo.

Caminó en una dirección no del todo aleatoria, puesto que procuró no dirigirse a la zona de la gente sin facción. Por un lado, hubiera deseado ir allí y encontrarse con el chico pelirrojo; pero la razón le decía que eso era altamente improbable, por lo que sólo estaría perdiendo en tiempo. Y no tenía tiempo para perder, quedaban 12 horas para la Ceremonia de Elección y tenía que hacer muchas cosas antes de ese momento, cuando su sangre no caería sobre el cuenco de agua.

En el cielo comenzaban a asomar las primeras estrellas cuando Rachel Everdeen alcanzó la sede de Erudición. Sabía perfectamente cómo se llegaba, pero no la visitaba con asiduidad: había acompañado a su madre al trabajo en un par de ocasiones, había asistido a visitas guiadas por las instalaciones e iba allí cada nuevo curso para intentar que le dejaran hacer prácticas, pero ese era un lujo al que sólo podían acceder los mejores de entre los mejores, los que se iban a quedar en Erudición para siempre, los que se iniciarían vestidos de color azul y entre libros. Rachel siempre se había sentido indignada cuando rechazaban su solicitud, pues siempre había considerado que tenía que estar preparada para su futuro en la Facción… Ahora, ahora lo veía todo de forma diferente. ¿Qué hubiera ocurrido si quisiera trasladarse después de haber participado como miembro activo de su Facción? La decisión sería todavía más dura y complicada. Cuando pasó junto al mostrador agradeció mentalmente que sus solicitudes nunca hubieran sido aceptadas.

Sabía que había una sala con ordenadores con acceso a la base de datos de miembros de la Facción en el primer piso, por lo que se dirigió a las escaleras. No sabía qué información estaría disponible, teniendo en cuenta que cualquiera podría mirarla, pero esperaba que los progenitores fueran algo básico.

-Señorita Everdeen, ¿qué hace por aquí tan tarde? ¿Ha habido algún problema con sus pruebas?-apenas llevaba subidos diez escalones cuando un hombre la detuvo al pasar a su lado. Rachel lo examinó brevemente: calvo, con barba, rostro estrecho, ojos pequeños, boca fina, gafas sin montura… El doctor Arden, que la había atendido después de la explosión. No se sorprendió por el hecho de que la recordara, la buena memoria era algo digno de admirar, no algo que generara sospecha.

-Doctor Arden-Rachel inclinó levemente la cabeza a modo de saludo-No, ningún problema.-respondió con rapidez, antes de reflexionar sobre la pregunta-Doctor, ¿hay problemas en las pruebas habitualmente?

-De vez en cuando y cada vez más, de hecho, me dirijo a una reunión para hablar de esos problemas-respondió Arden mientras seguía subiendo las escaleras junto a Rachel.

-¿Para hablar sobre ellos o para solucionarlos? No deberían usarse unas pruebas que no funcionan bien del todo…-le recordó la chica, sin sentirse intimidada por la inferioridad en la que se encontraba frente al doctor.

Él era mayor, más alto, más fuerte, poseía más conocimientos, más información, más derechos, más reconocimiento, más poder… Y pertenecía a Erudición totalmente. O al menos eso era lo que le parecía a Rachel mientras hablaba con él.

-Tenemos que usar la mejor tecnología a nuestra disposición, pero que sea la mejor no quiere decir que sea perfecta, Rachel Everdeen-su respuesta fue fría, y un destello peligroso brilló en sus ojos negros-Pero espero contar con su colaboración a partir de mañana.

Rachel sintió que se le humedecían las palmas de las manos debido al escrutinio de Arden. Sentía como si le hubiera leído el pensamiento, como si supiera que no se iba a quedar en la Facción. Se las secó en el vestido, que seguía llevando desde la cita, con disimulo. También seguía calzada con las zapatillas. No había tenido tiempo para pensar más en sus pies.

-Colaboraré todo lo que pueda-la chica bajó los ojos al responder, aunque no fuera una veraz, tampoco era la mejor mentirosa del mundo.

¿Para qué quería mentir si podía decir siempre lo que pensaba? Rachel consideraba la facción de Verdad muy unida a Erudición por ese motivo, ambas buscaban un mundo en el que todos pudieran exponer sus intereses de forma razonada. Un científico no busca engañar, busca la verdad.

Arden le dedicó una leve sonrisa, tan breve que Rachel dudó sobre si había sido producto de su imaginación. El doctor continuó subiendo el siguiente tramo de escaleras sin esperarla, como si ya supiera el motivo por el que estaba ahí. Lo miró de reojo unos segundos antes de empezar a caminar por el pasillo en dirección a la sala que buscaba. Abrió la puerta y se encontró con la sala a oscuras, iluminada solamente por el brillo de las pantallas y la escasa luz que entraba por las paredes acristaladas. Siempre los estaban acusando de no cumplir la regla de ahorrar energía, pero los otros eran incapaces de entender que no podían leer a oscuras, que los ordenadores eran necesarios, que no se dedicaban simplemente a dormir como ellos. Los cerebros de la facción funcionaban noche y día para ayudar a la sociedad, y ellos, especialmente los abnegados, eran incapaces de verlo. Irónico, teniendo en cuenta que esas luces encendidas beneficiaban a todos con los descubrimientos que se producían gracias al trabajo constante. Rachel suspiró al sentarse en la silla frente al ordenador. No quería abandonar todo lo que conocía, todo en lo que creía, todo lo que era justo. Había estudiado a las otras facciones lo suficiente como para saber que ninguna tenía un objetivo tan vital y tan noble como en la que había nacido.

Parpadeó varias veces tratando de contener las lágrimas mientras tecleaba su nombre en el teclado para rastrear la información sobre ella misma que hubiera almacenada en el sistema. Una lágrima se resbaló por su mejilla y la apartó con rabia. Llorar era una de las cosas más irracionales del mundo, una reacción sin explicación fisiológica, algo completamente ilógico. Y ella lloraba demasiado, cada vez más, y eso no podía estar bien. Algo fallaba en ella, quizás realmente no perteneciera a Erudición.

Nombre: Rachel Everdeen
Fecha de nacimiento: 4/7/1996
Lugar de nacimiento: Chicago.
Residencia: Núcleo C3. Piso dos personas.
Nivel de estudios: Alto.
Grupo sanguíneo: B+
Color de pelo: Castaño claro.
Color de ojos: Marrón.
Estatura: 1,67 m.

Y así seguía una serie de datos objetivos sobre su persona que no le aportaban nada. ¿Por qué no estaban ahí los nombres de sus padres? Probó a teclear otro nombre, el de Benjamin, el primero que se le vino a la cabeza.

Nombre: Benjamin Baker.
Fecha de nacimiento: 27/11/1996
Lugar de nacimiento: Chicago.
Residencia: Núcleo C3. Piso cuatro personas.
Familiares: Johan Baker (padre), Elisabeth Baker (madre), Virginia Baker (hermana menor).
Nivel de estudios: Incorrecto.
Grupo sanguíneo: A+
Color de pelo: Rubio oscuro.
Color de ojos: Azul.

Padre. Madre. Hermana. Estaba ahí. ¿Por qué en su ficha no aparecía? Miró a ambos lados en busca de una cámara de seguridad, había dos. Sabía que podía hackear el sistema para tratar de acceder a datos más complejos, o al menos creía poder hacerlo. El problema era si sería lo bastante rápida como para que nadie se diera cuenta. Tendrían su imagen, pero eso no le importaba, mañana ya no estaría en la facción, mañana desaparecería para siempre.

Comenzó a teclear con rapidez para hacer aparecer varias pantallas que estaban ocultas. Introdujo diversos comandos en cada una de ellas, tecleando a una velocidad asombrosa. Había visto una vez cómo hacían lo que ella estaba haciendo, en una de las visitas guiadas; uno de los encargados lo hizo para demostrarles lo rápido que acudía la seguridad en caso de que alguien intentara hacerlo. Unos treinta segundos. Ahora que era de noche y había menos personal, Rachel esperaba contar con casi cincuenta. Miró a las cámaras de reojo, sabía que ya la estaban viendo. Así era cómo funcionaba el sistema: cuando se detectaba actividad ilícita se encendían las cámaras para que los encargados de seguridad pudieran saber quién era el culpable, se la identificaría gracias a la foto que había visto hacía unos segundos en su expediente, y después subirían con el material adecuado dependiendo de la peligrosidad aparente. Para cuando Rachel terminó de recordar cómo funcionaba el sistema de alarma, el ordenador estaba hackeado. No totalmente, desde luego, pues eso estaba al alcance de muy pocos, pero esperaba que lo suficiente como para acceder a esa información. No creía que el nombre de su padre fuera algo que se guardara con claves de alto nivel.

Ya llevaba más tiempo del que tenía. Escribió su nombre de nuevo en la pantalla correcta.


Le parecía que tardaba una eternidad en cargar.


Ahí estaba. Lo tenía. Apagó el ordenador sin cuidado y se dirigió a la puerta con rapidez. Había dos guardias de seguridad en los últimos escalones, que la señalaron en cuanto la vieron salir. El corazón le latía con fuerza. Si la atrapaban no podría ir a casa y hablar con su madre. Probablemente la tuvieran retenida hasta la ceremonia de elección. No podía permitir que eso ocurriera.

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Y aquí tengo un problema, que no afecta demasiado al desarrollo del fic, pero sobre el que no he podido decidirme. Tengo la opción de que consiga escapar y llegue a su casa, donde pueda discutir con su madre y descubrir la verdad sobre su padre O la opción de que la detengan y se encuentre con alguien (este alguien es obviamente relevante) en la celdaY como yo no sé decidirme por una de las opciones, os lo dejo a vosotros, esperando que tengáis alguna preferencia sobre lo que queréis leer.
Escribiré el trozo de capítulo con lo que decidáis el miércoles y lo publicaré el viernes, poniendo el siguiente capítulo el lunes como siempre.
Vuestra preferencia me la podéis dejar en un comentario (anónimo o no) o vía twitter (@aluapfdez) hasta el miércoles. 
No sé si finalizar con un "lamento no hacer una historia normal y que tengáis que trabajar" o "espero que os guste poder participar en el desarrollo del fic" (??) Que cada uno lea lo que más le pegue.
Un saludo y gracias por leer.


Estado de la votación:
-Azul 0
-Rojo 4'5

2 comentarios:

  1. AYAYAYAYAYAYAYAYAYAYAYAY. No me había yo parado a pensar en su papaíto. Qué mal. ¿Por qué su madre no quiere contarle nada sobre él? Very suspicius... Seguro que es alguien muy malo, malote y por eso tralarí, que te vi (?)
    El doctor ese Arden no me gusta un pelo. También me parece very suspicius ¬¬
    Entonces, ¿Rachel no va a coger definitivamente la facción de Erudición? OOOOOOOH, ¿irá en busca del desconocido ese sexy? ¿Y qué pasará con Ben (sí, ya sabes, metes un rubio en el fic y Ariana ya pierde la cabeza por él LOOL)? DDDDDDD:
    Respecto a ese problemilla, voy a dejar la elección a una de las nuevas canciones de McFly como buena Galaxí Defender que soy: and the colour was reeeeeeeeed (8) Y a mí sí me parece interesante y chachi eso de que podamos participar en el fic. Es muy así no sé de esa manera :P
    Y eso :3

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  2. No todos los padres tienen que ser como los de tu Danny... Pero quizás este sí e.e
    El Doctor Arden :D Como lo has mencionado te voy a pasar una foto de él, ya tengo a todos los personajes con una imagen en mi cabeza, pero no sé si compartirlas porque entonces dejo menos libertad a vuestra imaginación (?)

    DR ARDEN: http://images.wikia.com/americanhorrorstory/images/0/0b/Dr_Arden.jpg De hecho, si pones "Dr Arden" en Google te salen varias fotos de él :)

    De las preguntas sobre lo que pasará no voy a decir nada porque siempre termino diciendo lo que no debo :(
    ¿¿¿¿¿Otro voto al rojo????? Nadie quiere saber nada del padre de Rachel y encima la queréis encarcelar... No es tan odiosa, ¿eh?

    Well, pues si te parece "interesante y chachi" entonces igual lo hago más veces :3
    Muchas zenkius :D

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