15 de abril de 2013

Renegade. Capítulo 18.


'Be alone with me'

“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.” Thomas Chalmers




Rachel estaba sumida en la oscuridad, con la cabeza metida entre las piernas. Sus hombros se movían espasmódicamente, entre sollozos. Tenía rastros de sangre en los brazos, de arañarse a ella misma. Visiones horribles la asaltaban a cada segundo: Sam con el abandonado que la había agredido, su madre cayéndose de un tren, ella misma ardiendo entre libros mientras todos reían, Benjamin ahogado, Jake ignorándola mientras ella se ahogaba en sangre, Eric obligándola a hacerse un tatuaje ridículo… Un golpe detrás de otro.

Desde que habían empezado los entrenamientos contra sus miedos, todos los iniciados estaban al borde de un ataque de nervios. De hecho, Arya había tenido varios brotes de agresividad. Rachel se deprimía. Noah no había dicho más de dos palabras consecutivas. Thomas había dejado de dormir, lo que había hecho que sus ojeras fuesen del mismo tono púrpura que su pelo. Benjamin se asustaba ante cualquier movimiento, lo que le impedía mezclarse con los otros. El ambiente había cambiado bruscamente, pero ninguno había dado el paso de negarse a meterse en la simulación, puesto que todos sabían que era algo que tenían que superar para entrar en la Facción.

-¿Rachel?-una voz invadió la oscuridad silenciosa en la que estaba sumida.

Varios pasos acompañaron a la voz. La erudita se había escondido en uno de los pasillos menos usados, que se encontraba en la parte más alta de la sede, cerca del edificio de cristal. Una mano cálida acarició su mejilla.

-No deberías estar aquí sola, es mejor que estés haciendo cosas-Jake se agachó frente a ella y le cogió las manos, tirando ligeramente para que se incorporara.

-No… No puedo estar con gente. Necesito estar sola-la chica se levantó sacudiendo la cabeza-No puedo quitarme esas cosas de la cabeza, una y luego otra… ¿Cuál es el objetivo de tanto miedo?

-Superarlo-susurró Jake, aunque no sonaba muy convencido-Siempre dije que era una mala idea que os enfrentarais a varios, con superar uno durante las prácticas debería ser suficiente…-le acarició el brazo con suavidad mientras hablaba-Vamos, puedes estar sola conmigo.

Rachel permaneció en silencio, sintiendo como las caricias de Jake hacían desaparecer el miedo con lentitud, sustituyéndolo por una extraña intranquilidad que había llegado a echar de menos. No podía encontrar la calma en brazos de alguien que sólo con mirarla era capaz de remover todos sus pensamientos, pero sí que podía encontrar algo diferente al miedo. El moreno cogió una de las manos de la chica y caminó con lentitud, Rachel lo siguió.

-¿Adónde vamos, Jake?-le preguntó sin detenerse, en el fondo no le importaba, siempre que no la llevara al paisaje del miedo.

-A relajarte un poco-respondió él, acariciando con el pulgar el dorso de la mano de Rachel.

-¿Vas a darme una sesión de masajes?-Rachel levantó una ceja interrogante y el chico dibujó una sonrisa divertida. La de siempre.

-A relajarte un poco en versión osada-se corrigió él mirándola con un brillo gracioso en la mirada, como si Rachel fuera la cosa más increíblemente chistosa que hubiera visto en su vida.

Rachel suspiró en modo de protesta. Si los osados se divertían golpeándose, disparándose, saltando distancias abismales o corriendo cualquier tipo de riesgo; no podía imaginar cómo se relajarían. ¿Atándose debajo de un tren? Salieron del pasillo oscuro y la chica tuvo que fruncir el ceño levemente, molesta por la súbita iluminación. Ascendieron de la mano, y Jake saludó amistosamente a un par de personas que ella no conocía, sin soltarla. Tenía que contener un suspiro cada vez que veía sus manos enlazadas. Estaba enamorada. No entendía cómo, pero lo estaba pese al tiempo, pese a la escasa comunicación… El viento la golpeó con tanta fuerza que se tambaleó.

-Cuidado-le advirtió Jake, tirando de su mano para ayudarla a recuperar el equilibrio.

Acababan de salir de la sede y el golpe de viento había pillado por sorpresa a la erudita. En el pozo que era la sede de Osadía no corría el viento, y llevaba sin salir de allí desde la batalla de paintball, que se le antojaba muy lejana en el tiempo.

-¿Vamos a saltar a un tren?-preguntó Rachel mientras ambos caminaban hacia la zona cercana a las vías, que recorrían toda la ciudad de Chicago.

-Impresionante. Eso sólo lo podría deducir alguien que se ha trasladado desde Erudición-bromeó él riéndose alegremente, la intensidad de su risa se incrementó cuando Rachel le dio un puñetazo suave en el estómago.

La chica lo miró mal. Tenía ganas de pegarle por reírse de ella, por reírse siempre de cualquier cosa que ella hacía o decía. Pero también tenía que admitir que todos sus problemas se iban con la sonrisa reluciente de Jake.

Saltaron juntos al siguiente tren que pasó. Rachel no pudo evitar sentir admiración hacia la elegancia con la que el chico lo hacía, como si tuviera más de mil saltos de experiencia, volando más que saltando para aterrizar con suavidad sobre sus deportivas desgastadas. Apenas llevaban dos minutos en el tren cuando el chico dio un tirón de Rachel y se prepararon para saltar.

-Te prometo que no te vas a hacer daño. Tenemos que saltar por el agujero del tejado de aquella casa-la mano oscura del chico señaló una enorme casa destartalada que se acercaba a toda velocidad.

-Júrame que vamos a caer encima de una cama-le pidió ella con un poco de pánico.

-Te mentiría si te dijera eso-y la arrastró en su salto.

Rachel chilló mientras él se reía, disfrutando del salto como un crío. El agujero en el techo era enorme; era obvio que no había sido abierto a propósito, simplemente el techo se había derrumbado y ellos habían aprovechado la oportunidad. Ambos cayeron sobre un montón de paja.

Jake rodó por el montón hasta quedar tumbado en el suelo mientras Rachel lo observaba desde la cima. La erudita estaba sorprendida. Un pajar. Eso sólo podía significar que había miembros de Cordialidad cerca, miembros a los que no le haría mucha gracia que jugaran con su trabajo. Aunque tampoco se enfadarían, eran cordiales, al fin y al cabo. Rachel decidió divertirse un poco y bajó rodando tal y como él lo había hecho. Acabó tirada a su lado recuperando el aliento. Jake se giró y le quitó una paja del pelo con cuidado, sin sonreír, mirándola con profundidad. Se acercaron lentamente, pero entonces él se apartó como si se sintiera muy incómodo. Rachel desvió la mirada, tratando de disimular la decepción que el gesto de Jake había provocado en ella.

-Lo bueno de que tengas el pelo tan corto es que no vas a tener que estar toda la tarde quitándote pajas de la cabeza-comentó incorporándose de golpe.

-¿Traes a muchas chicas con el pelo largo aquí?-le preguntó Rachel levantándose del suelo también, y con algo de reproche en la voz.

-No, pero tú me conociste con una enorme peluca pelirroja-Jake se encogió de hombros levemente y se quitó algunos restos dorados de la camiseta negra-Antes venía con mi hermana y nos tirábamos aquí media hora mientras ella se arreglaba-una sonrisa suave se dibujó en su rostro al referirse a ella.

-¿Tienes muchos hermanos?-preguntó Rachel con curiosidad, ya quitándose las últimas hierbas secas de la ropa.

-En realidad, ninguno. Christie no era mi “hermana de sangre”, no era hija de mi madre. Pero era de la familia. Cuando vino no lo pasó muy bien en la Iniciación y recuerdo hablarle de ella a mi madre porque me parecía que era una tía muy rara. Luego, casi sin darme cuenta, me encontré cenando con ella a diario y cuando acabamos la Iniciación, Christie era la hija que mi madre nunca había podido tener-Jake hizo un gesto que Rachel no pudo identificar, pero que no era alegre-¿Tú tienes hermanos?

Rachel sacudió la cabeza contuvo sus preguntas sobre Christie, de la que no había escuchado hablar antes, y lo siguió hacia una lona negra que había a un lado del edificio, que más que una casa parecía un enorme pabellón. Se notaba que no había sido construido con esa finalidad porque quedaban restos del suelo que dividía la casa en dos plantas y de los muros que dividían el local en habitaciones. Jake levantó la lona y dejó a la vista dos motos de trial, cubiertas de barro y con trozos de cinta aislante haciendo apaños en diferentes sitios.

-¿Vamos a arreglar esas motos para que yo me relaje?-preguntó ella al ver que había una caja de herramientas en el suelo junto a la moto que debía ser roja, aunque la tierra apenas dejaba ver el color original.

-¿Repararlas? Están en perfecto estado-no había rastro de ironía en la voz del chico, realmente creía que aquellos aparatos estaban en buenas condiciones-Vamos a “desrrepararlas”-sonrió ampliamente cogiendo dos cascos de la pared y colocándolos sobre la moto roja.

-¿Existe ese término?-la chica se acercó y cogió la moto más oscura tal y como él hacía con la roja, sacándola del pajar.

-Depende de lo mal que se te de conducirla, puede empezar a existir-Jake apoyó la moto contra la pared exterior del pajar y se acercó a ella.


Rachel detuvo la moto y apoyó los pies en el suelo. Sonriendo bajo las gotas de sudor que surcaban su rostro, colorado por el esfuerzo. La temperatura era elevada y llevaba casi dos horas corriendo por una zona desierta de la ciudad con aquella moto. Ahora se encontraba en la planta más alta de un edificio que había servido como aparcamiento y que ahora estaba medio derruido, con enormes agujeros en el suelo de las diversas plantas. No era un sitio en el que estar jugando, salvo si pertenecías a la Facción más salvaje.

La chica se quitó el casco y buscó con la mirada a Jake mientras se colocaba el pelo húmedo de sudor. Estaba segura de que el chico había subido delante de ella.

Por suerte para ambos, Rachel no era tan mala conduciendo un vehículo de dos ruedas y tras unos diez minutos de clase básica ya habían podido conducir hasta la ciudad sin demasiados percances. La erudita había llegado confiada de su dominio del vehículo tras acelerar bastante en algunas zonas del campo, pero al llegar al asfalto todo había sido diferente. Las calles estaban llenas de obstáculos a esquivar y encima Jake se había empeñado en meterse en edificios abandonados…

Pero no había ido mal. Rachel estaba muy satisfecha con su paseo en moto. Incluso había aprendido a hacer algún truco sencillo ella sóla. Se bajó de la moto y la apoyó contra una pared, para después proceder a estirarse completamente. Descubrió que le dolía especialmente el trasero tras tantos botes encima del asiento.

Jake salió de detrás de una de las columnas con una garrafa de color rojo. La chica dedujo que era gasolina, lo que no era especialmente complicado, puesto que Jake estaba llenando el depósito de ambos vehículos.

-¿De dónde la has sacado?-le preguntó Rachel que se movía de un lado a otro con lentitud, no podía aguantar tener las piernas quietas por más tiempo.

-Del techo-respondió él mientras tapaba el depósito de la segunda moto y lanzaba la garrafa vacía a un montón en el que había varias. Rachel levantó una ceja interrogante-Las robo. Pero no lo hago con mala intención, simplemente la necesito…

-¿Y la gente a la que se la robas no la necesita?-la chica lo miró ladeando una sonrisa, convencida de que iba a dejar sin palabras a Jake por primera vez.

-No se la robo a gente, las robo de un almacén. Cuando yo las cojo no son propiedad de nadie en concreto-él se encogió de hombros y volvió a meterse detrás de la misma columna. Rachel lo siguió y observó cómo el chico subía con agilidad y metía la mano en un agujero del techo, sacando una caja de cartón larga y aplanada.

-Entonces nos robas a todos, porque si no es de nadie, es de todo el mundo-concluyó Rachel mirando con curiosidad la caja.

-Soy todo un chico malo-Jake parecía divertido-¿Puedo comprar tu silencio con unos aperitivos?

Abrió la caja y quedaron a la vista varios canapés y pastelillos de diferentes tipos. Rachel sacudió la cabeza sonriendo y cogió un panecillo con queso y salmón por encima.

-Esos son mis favoritos-señaló Jake cogiendo uno igual mientras seguía sujetando hábilmente la caja completa con un brazo.

-¿También los has robado?-le preguntó Rachel cuando acabó de masticar, mientras buscaba su nueva presa entre las apetecibles opciones.

-La alimentación es una necesidad básica y la comida que hay en la cocina es de todos los osados-Jake optó por un pan con algo rojizo por encima mientras ella elegía uno verdoso.

-Supongo que no puedo argumentar nada contra eso, teniendo en cuenta el hambre que tengo-Rachel se rio-Haré el visto bueno por esta vez.


Rachel se abrazó a Jake tras saltar del tren, para protegerse del viento. Ya había anochecido y estaban regresando a la sede de Osadía. Había sido un día increíble. No le importaba que le dolieran los brazos, la espalda y las piernas, además de otras muchas partes de su cuerpo; sabía que esos dolores no le iban a afectar en la Iniciación y, sin embargo, lo que había disfrutado podía ayudarla mucho a combatir sus miedos. Había visto mucha luz, y no quería ver las tinieblas de nuevo. Incluso mientras entraban y empezaban a descender por el pozo, sin ninguna luz de referencia, Rachel sentía que esa oscuridad era brillante.

-Siento haberte dejado sin cena, había calculado que volveríamos antes-se disculpó Jake cuando las tripas de la chica rugieron-Nos pasamos por la cocina y cogemos algo antes de ir a dormir.

Los aperitivos la habían llenado lo suficiente, pero después de pasarse varias horas más subida a la moto… Tenía hambre. Y Jake no había llevado más comida. Lo que no había hecho que regresaran antes. El chico se conocía la sede tan bien como conocía las pecas en la cara de la chica, lo que era mucho mejor de lo que ella podía imaginarse. Usó varios atajos y aparecieron en la cocina, separada del comedor por unas cristaleras. Jake le tendió una pequeña linterna de luz rojiza.

-Busca en los armarios del fondo, es dónde están las cosas que no hace falta cocinar-le indicó sin mirarla, con los ojos achocolatados mirando fijamente a través de los cristales.

-¿Qué miras?-le preguntó Rachel apuntándole con la linterna a la cara.

Jake hizo un gesto rápido y desvió la luz al suelo, al tiempo que negaba con la cabeza y hacía un gesto para que mirara.

-¿Hay alguien ahí?-susurró ella al ver una sombra moverse.

-Creo que sí, pero ahora no puedo ver nada porque me has deslumbrado con la linterna-protestó él parpadeando varias veces con gesto molesto.

-Lo siento-susurró Rachel y trató de vislumbrar más-Es alguien comiendo. Es… Arya-asintió levemente, al ver el perfil de la chica unos segundos, alumbrada por la tenue luz que entraba del pasillo.

-¿La chica que acuchilló a Thomas el otro día?-le preguntó Jake intentando de nuevo vislumbrar algo.

Rachel asintió y se movió en dirección a la puerta que daba al comedor. Tenía curiosidad por ver qué hacía, puesto que ya no le parecía que estuviera comiendo, dado que de vez en cuando lanzaba objetos a los lados.

-Deberías dejarla tranquila. Puede que tenga otro cuchillo para ti-Jake la siguió.

-Estoy siendo osada, Jake-lo ignoró y abrió la puerta, alumbrando a Arya con la linterna.

La rubia se alarmó visiblemente y abrió mucho los ojos en su dirección, mientras el trozo de pan que sostenía en las manos se le caía al suelo. La mesa y el suelo a su alrededor estaban llenos de migas y trozos de corteza, como si se hubiera pasado horas buscando algo dentro de los bollos. Hizo un gruñido molesto y se levantó, mirándolos con furia, para luego irse corriendo.

Rachel se pasó la lengua por los labios, secos. La ira de Arya era algo que le daba auténtico pavor, y más después de ver sus consecuencias. Se acercó a la mesa y removió el pan del suelo con un pie mientras las preguntas empezaban a llenar su mente. Miró a Jake para preguntarle algo, pero el chico tenía los ojos clavados en el punto por el que la rubia se había ido y parecía fascinado.

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¡¡Feliz lunes!! Oh, yeah. Muy feliz. Siempre pasa algo los lunes, y éste nos ha tocado ver a Katniss Everdeen en acción...

5 comentarios:

  1. Méh, méh, méh. Pato contento.
    Jake. Sabes que los capítulos de Jake son amor puro para mí. Este hombre es demasiado, srsly.
    'Júrame que vamos a caer encima de una cama'. EJÉM, EJÉM. Me parece a mí que Rachel tiene las hormonas muy revolucionadas. Vale, no, no sé, pero... ¿¡por qué se separa, eh!? Yo quería beso. En un pajar. En plan película americana (?)
    Tengo una teoría. Christie, la hermana de Jake... Para mí que es la chica que se encontró Rachel en la prisión de Erudición, la de las palabrotas. Sep. Tengo ese presentimiento...
    A mí Arya me encanta. En serio.
    Ña, es genial, ya sabes, como siempre. Cada capítulo pones algo diferente, enfocas la historia de Rachel en cosas diferentes y relacionadas, pero sin darnos muchos datos, para dejarnos con la intriga. Y eso siempre me ha gustado en los libros, aunque me desespere y me sienta tonta porque no lo averiguo. Pero es muy ña.
    Ña, mucho amor desde el estanque <3

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    1. XD Ni siquiera había pensando en lo de la cama, sois unas lectoras muy calenturientas (???) Aunque las hormonas de Rachel cuando está con Jake se revolucionan un montón.
      No he visto ninguna película americana con besos en un pajar :P Como mucho alguna telenovela jajaja
      Teorías... Mmmm...
      Arya ha salido bastante especialilla, seguro que es un pato ;)

      Muchas gracias por el comentario, esto es lo que leo antes de ponerme a escribir los siguientes :3
      Saludos desde la maceta (???) <4

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Jake. Jake. Jake. GOOOSH. Amor infinito.
    Cuando leí "Júrame que vamos a caer encima de una cama" tuve el mismo pensamiento que el pato. ¿Está mal o...?
    "¿Puedo comprar tu silencio con aperitivos?" HOMBRE, ASÍ NO. Un beso. Así se calla a alguien, méh(?
    "Entonces nos robas a todos, porque si no es de nadie, es de todo el mundo" Creo que ya dije 3204923058 veces que me encanta cuando usas expresiones así. Jep.
    En fin, me encantó. Sabes que chispitas adora tu fic. Que sigas así, porque es increíble todo. Y me gusta porque no es la típica historia que puede imaginarse el final. Nope.

    Hasta el próximo lunes Tulipán :3

    Chispitas.

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    1. Voy a decir que Kirtash es mío, en referencia a tu nombre.
      Prosigamos...

      :P

      Coordinadísima con el pato, ¿eh? Cama y beso (: Tomaré nota para siguientes capítulos con Jake.
      Espero poder seguir así hasta el final, sea como sea "así".
      Si os imaginárais el final igual pasábais de leer el fic XDD

      Hasta el lunes, muchas gracias por pasarte :)

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