24 de junio de 2013

Renegade. Capítulo 24.

'Gone.'

“Tanto el amor como el odio causan profundas heridas, pero las del amor dejan hermosas cicatrices” – Anónimo.



Rachel cerró los ojos con fuerza, rezando porque al volver a abrirlos descubriera que estaba en una simulación especialmente larga. Que todo fuera mentira desde… Desde que su sangre había caído chispeando en el fuego. Y al abrir los ojos todo había mejorado. Jake se había lanzado en plancha hacia el borde para sujetar a Benjamin y, sorprendentemente, lo había conseguido. La agilidad de Jake había vencido a la gravedad, aunque ahora se encontraba en una posición incómoda y se deslizaba también hacia el hueco.

-Benjamin, tienes que balancearte-le pidió Jake, mientras trataba de aferrarse a algo para impedir que su cuerpo se cayera también.

Rachel no pudo escuchar si el rubio respondía algo. Seguía arrodillada frente a Sam, que permanecía tirada en el suelo. Jake se desplazó varios centímetros más hacia el abismo, una pierna del chico ya estaba colgando. Ella intentó ponerse en pie pero le temblaban las piernas.

-Balancéate para caer en el piso de abajo, Benjamin-gritó Jake, con las venas del cuello extremadamente marcadas, así como todos los músculos de los brazos-No puedo agarrarte mucho más tiempo.

El cuerpo de Jake seguía moviéndose por el suelo sin que él pudiera evitarlo, su otra pierna cayó por debajo del borde y sus dedos se aferraron a la tierra del camino. Estaba a punto de caerse cuando una mujer llegó corriendo y se tiró al suelo, agarrando la camiseta de Jake y tirando de él hacia arriba, permitiendo que el chico ganara un par de centímetros.

-Niña, ¿qué haces ahí parada? Ven a ayudar-le increpó la mujer, mirándola unos segundos mientras seguía tirando de Jake, que ya tenía una de las piernas en el camino de nuevo.

Se trataba de Teresa Carstairs y su voz tuvo la fuerza para que Rachel se pusiera en pie y pasara junto al cuerpo de su amiga para sujetar la pierna de Jake y tirar de él hacia arriba. Las rodillas de la chica estaban en el borde y no pudo evitar echar una mirada hacia abajo. Benjamin estaba agarrado con ambas manos al antebrazo de Jake, y miraba hacia arriba con desesperación. Había muchos metros de caída antes de llegar abajo. Varios osados estaban en el piso de abajo, esperando para intentar cogerlo si se caída. Jake se deslizó hacia abajo pese a la fuerza de las mujeres.

-¡Balancéate!-le pidió Jake.

-Me estoy resbalando-Benjamin trataba de cerrar sus manos con fuerza sobre el brazo de Jake, pero el agarre cada vez tenía menos fuerza.

-Te cogerán-le dijo Jake, intentando tirar de sí mismo y de él hacia arriba-Sólo tienes que balancearte un poco y soltarte.

Benjamin se columpió ligeramente y, antes de lograr el impulso suficiente, sus manos se soltaron del antebrazo de Jake. El cuerpo del rubio cayó hacia abajo, donde varios osados estiraron los brazos para intentar cogerlo, pero los pies el chico apenas rozaron el camino antes de precipitarse al vacío. Rachel cerró los ojos antes de que llegara al agua embravecida.  Notó movimiento y vio como la mujer tiraba de Jake, consiguiendo subirlo completamente. Rachel se dejó caer, quedando sentada en el suelo, pero entonces se acordó de Sam y gateó hasta su amiga, que se había incorporado un poco, hasta quedar sentada con la espalda apoyada en la pared.

-¿Benjamin?-preguntó la rubia, pero Rachel negó con la cabeza antes de ocultar la cara en su hombro durante unos segundos, sin dejar que ninguna lágrima escapara de sus ojos-Lo siento, Rachel, ha sido culpa mía. No debería estar aquí, debería estar en Erudición.

-No… No digas tonterías-murmuró Rachel separándose para mirarla a los ojos-Si no se permite la entrada de gente Sin Facción, estoy segura de que la seguridad en Erudición hubiera sido más difícil aunque…

“Aunque Benjamin seguiría vivo”. Si hubieran ido en la otra dirección, buscando los buenos médicos, podrían haber muerto los tres. Pero los tres habrían perecido intentando conseguir algo que querían. Ahora era Benjamin el que había dejado de respirar. Su dulce vecino rubio. El erudito que le había dado su primer beso. El osado con el que había tenido su primera vez. La persona que le había dicho que la quería. Baker.

-No lo entiendes, Rach-Sam suspiró y buscó la mano de su amiga-No fallé la Iniciación, yo me fui. Si me hubiera quedado nada de esto habría ocurrido-la chica hizo un puchero-Sólo tenía que haberme quedado allí. Estar callada. Estudiar. Pero… Tú no estabas y quería saber por qué te habías ido.

Rachel miró la mano de Sam, que apretaba la suya. Se mordió el labio, sin saber que decir, cómo intervenir. Lo único que tenía en la cabeza eran las caras de Chris, de Thomas, de Benjamin, de todo lo que había perdido en unas semanas.

-Investigué lo que había ocurrido el día antes de la Iniciación, supuse que tenía que haber pasado algo, que no me habrías dejado sin más-narró Sam, con su tono bajo y sus ojos buscando a los de Rachel sin éxito-Tu padre. Descubrí que era lo que habías consultado antes de irte, que te habían encerrado por hacerlo. Había un montón de documentos clasificados: tu estancia en la celda, los otros encerrados, los motivos… Tu padre. Parecía que todo tenía el acceso restringido.

Rachel miró a su espalda, pero nadie se estaba fijando en ellas. Todos habían bajado a intentar recuperar el cuerpo de Benjamin. Era el momento perfecto para coger a Sam en brazos y llevarla a la enfermería, pero se veía incapaz.

-No sabía mucho de las claves, por lo que empecé a estudiar sobre ello, haciendo mi trabajo de Iniciación sobre los sistemas de seguridad informáticos-siguió explicando Sam-Poco a poco, pude ir abriendo algunos archivos sin que se dieran cuenta. Descubrí el incidente en tu celda, y algunos nombres de la gente que estaba encerrada en ese pasillo. Al buscar sus nombres descubrí que todos tenían la misma etiqueta en sus fichas, una D.

-¿Una D? ¿Y qué significa una D?-le preguntó Rachel, con ese tirón de la curiosidad que la había llevado a tantos descubrimientos a lo largo de su vida.

-Tardé en encontrarlo. Todas las fichas tenían partes muy restringidas, cosas que podía consultar con relativa facilidad en mi caso o en el de otros compañeros. Estuve peleándome con ellas durante varios días, hasta que al final decidí dejarlo. Me había olvidado del objetivo principal y decidí retomarlo. Quería saber por qué te habías ido y…-dejó de hablar e hizo un gesto de dolor.

Rachel miró la pierna de Sam.

-Luego… Luego hablamos de eso-le dijo Rachel, y le costó mucho decirlo-Ahora tenemos que centrarnos en tu pierna.

Se incorporó y cogió a Sam en brazos, tirando de ella hacia arriba para ponerse en pie. Dio dos pasos hacia la salida pero entonces alguien tosió a su espalda.

-¿Adónde crees que vas?

Le resultó imposible no estremecerse ante la pregunta de Eric, con una amenaza tan clara que no era capaz de imaginar cómo había estado tanto tiempo ciega respecto al chico. Permaneció dándole la espalda, planteándose echar a correr hacia la enfermería.

-No hagas tonterías, Rachel. Te estoy apuntando con una pistola y no quiero más osados muertos por ahora-le advirtió Eric, dando un paso hacia ella.

-Si no quieres más osados muertos no entiendo por qué me apuntas con un arma-le dijo Rachel girándose con Sam todavía en brazos.

Eric llevaba puesta una camiseta negra de tirantes con una cazadora de cuero del mismo color. Los vaqueros oscuros se ajustaban a sus piernas, al igual que las botas que llevaba. Y sonreía. Le sonreía de forma tranquilizadora, aunque sus ojos dejaban ver la falsedad del gesto.

-Necesita un médico, Eric, déjame llevarla a la enfermería-le pidió Rachel-Por favor.

-Te perdiste la charla que dimos antes sobre la entrada de gente en nuestra sede. El castigo es la muerte, Rachel-el chico no había bajado la pistola y no parecía querer hacerlo-Su muerte y tu muerte. Es la mayor estupidez que has hecho nunca-Eric hizo una pausa y miró al techo unos segundos-Me pones en una situación complicada.

-Sólo tienen que mirarle la pierna, joder. Luego nos iremos y no tendrás que volver a vernos jamás-Rachel tomó la decisión conforme hablaba. No podía pedir que dejaran a Sam en Osadía, por lo que ella se iría. Viviría con el resto de abandonados, conduciría trenes, lo que fuera necesario para que Sam siguiera viva y tuviera ropa y comida.

-Ambas sabríais como entrar. Esa es una información demasiado valiosa. Tú eres demasiado valiosa para dejar que te vayas-enfatizó sus palabras con la pistola, haciendo que Rachel retrocediera un par de pasos-Entra. No quiero que te vean.

-¿Por qué?-preguntó Rachel obedeciendo y alejándose del camino para acercarse al chico.

-Buena pregunta-Eric sonrió de forma apagada-Aunque con la información que tienes deberías poder responderte a ti misma-se quedó unos segundos en silencio, mirándola, esperándola a que llegara a alguna conclusión-¿No? Quizás te he sobrevalorado.

-¿Quieres dejar de jugar conmigo? ¿Crees que me merezco que me tengan resolviendo enigmas mientras me apuntan con una pistola? No hace ni una semana que una de las mejores personas que he conocido en Osadía se cayó ahí abajo, y acabo de ver como Benjamin muere de la misma forma. Tengo a mi mejor amiga moribunda en los brazos y a alguien que consideraba un amigo amenazando con matarme-le gritó Rachel, mientras un par de lágrimas de rabia caían por sus mejillas-Estoy al límite de un ataque de nervios, Eric, así que deja de juzgar si soy inteligente o no y habla claro de una maldita vez.

-Supongo que puedo resumirlo de forma que puedas entender la situación: tengo que matarte-Eric parecía más vulnerable, como si tuviera realmente un dilema por la situación-Pero tú no deberías morir.

Rachel soltó el aire de golpe. Sorprendida. ¿Y si se había equivocado con Eric? ¿Y si tanto Benjamin como Jake habían propiciado que pensara mal de él? Los ojos de él volvían ser el helado pozo negro de siempre, pero ella sabía que no se había imaginado esa vulnerabilidad.

-Ayúdame a curarla, Eric-le pidió Rachel-Si de verdad quieres salvarme otra vez, ayúdame y me iré.

-No voy a dejar que te vayas-aclaró Eric, volviendo a su postura amenazante.

-Eric, por favor, si te importo lo más mínimo…-empezó Rachel, pero él la interrumpió.

-Sabes que tengo que matarte, y no lo he hecho todavía. Ni tengo intención de hacerlo, y no te imaginas la de problemas que me puede acarrear eso ¿Te preguntas si me importas? ¿A ti qué te parece?-el tono de él era completamente frío, opuesto a sus palabras.

-Yo… No…-Rachel miró a Sam, que tenía los ojos cerrados y temblaba ligeramente en sus brazos-Entonces ayúdame.

-Te estoy ayudando. Si no fuera por mí ya te habrían visto decenas de personas y no podrías librarte de ser castigada. Eres la primera infractora y serías usada como ejemplo-recitó Eric como si fuera algo que se había repetido muchas veces-Se podría alegar que no estabas en la reunión, pero no conocer una regla no exime de cumplirla. Además, no tienes permitido hacer ese tipo de excursiones siendo una iniciada.

-Deja que me vaya. Puedes decir que dejé la Iniciación, que renuncié-le pidió Rachel-Pero antes tenemos que curar a Sam.

-No “tenemos” que hacer nada antes. No estás en situación de negociar: yo tengo la pistola, tú has roto las normas, es tu amiga la que se está muriendo… ¿Qué puedo perder yo?-le preguntó él mirándola fijamente.

-A mí­-respondió Rachel tras unos segundos de reflexión.

Eric se sonrió y la miró divertido. No había sido la respuesta correcta. Rachel se había lanzado a la única opción que veía y había fallado.

-No me importas en el sentido en el que le importabas a Benjamin, Rachel; y el simple hecho de que hayas pensado eso rebaja la idea que tenía de ti-su sonrisa se había vuelto burlona-¿Dónde está la lógica? ¿Cuándo has dejado de actuar basándote en ella? Lloras. Bebes. Follas. Sufres. Te equivocas. Te arriesgas sin pensar en las consecuencias… Eso no es propio de alguien como tú-la acusó él, acercándose más sin desviar el cañón del arma de su frente.

Rachel se quedó en silencio, mordiéndose los labios para contener el llanto. Eric le había hecho daño con cada de sus palabras, mostrando de forma irrebatible que ella no era la persona que creía ser, la persona que siempre había querido ser.

-Y todo por los sentimientos-Eric sacudió la cabeza decepcionado-Pero pese a todo eso no puedo dejar que mueras. Tengo la esperanza de que vuelvas a ser la chica que eras antes y voy a ayudarte.

-¿Vas a ayudarme? ¿De verdad?-Rachel lo miró con esperanza.

-No sé por qué te sorprende tanto-Eric asintió y bajó lentamente la pistola-Ya lo he hecho más veces.


-Gracias Eric, much…-entonces él apretó el gatillo.


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A ver, no ha sido a propósito. Me refiero a lo del principio, no quería jugar con los sentimientos de nadie, simplemente así es como lo ponía en mi guión. Mi guión ponía que Benjamin tenía que morir cuatro veces, y CUATRO veces la ha palmado el rubio. 4. Viene en el nombre del blog, así que no os ha podido pillar por sorpresa (?) Y...  ¡¡Dos capítulos!! Dos capítulos que están sin escribir porque... *redoble de tambores* He perdido mi guión D: Sólo me acuerdo de lo que tenía que poner en el Epílogo (spoiler: hay epílogo). Pero no sé si había contado el Epílogo como capítulo. ¿Queda un capítulo y el epílogo? ¿Dos capítulos y el epílogo? Nobody knows. 

Bueno, mucho amor para vosotr@s :D

2 comentarios:

  1. Primer pensamiento tras leer: 'Voy a leerlo una segunda vez porque creo que no me he enterado'.
    Segundo pensamiento tras releer: 'A ver, a ver... ¿Ha matado a Rachel?'.
    Tercer pensamiento tras leer: 'JOPÉ, SAM. BEN. ÑA *insértese llorando*'.
    Cuarto pensamiento tras leer: '¿¡POR QUÉ, PAULA, ME PONES A ERIC DICIENDO FRASES BONITAS DE KIRTASH!? ¿¡EH!? ¿¡QUE CLASE DE MENTE PERVERSA HACE ESAS COSAS!?'.
    Sigo un poco traumatizada por lo de Ben, pero después del capítulo anterior, aunque casi lloro e la alegría cuando he visto que estaba bien, no me ha dolido tanto. PERO SÍ, HE PENSADO QUE QUERÍAS JUGAR CON NUESTROS SENTIMIENTOS. MÉH.
    Yo pensaba que Eric iba a ser un monoso. CLARO, ME LO PONES DICIENDO LAS COSAS DE CIERTO PERFECTO SHEK Y... y yo toda convencida de que iba a ser algo entre Jachemin o alguna frase tipo Victoria o algo... Ay, pobre de mí.
    ¿Sabes, sinceramente, lo que más me gusta de este fic? Además de Jake, de que está genialmente escrito y de que me has hecho ver personajes de la historia original (concretamente Cuatro y Eric, más que nada porque son los únicos que salen) desde otra perspectiva completamente diferente, lo que más, MÁS me gusta es la intriga. Todo lo del padre de Rach, la hermana de Jake, Erudición… no he leído mucho misterio, pero he de decir que amo las historias que te dejan con la intriga hasta el final. Y, ahora mismo, no puedo imaginar cómo puede estar todo relacionado, así que... Eso es muy bueno. Srsly.
    Que solo queden dos capítulos (o dos capítulos y un epílogo, o un capítulo y un epílogo, o whatever), me duele. Me va a dejar un vacío muy grande cuando se acabe. ¿Qué voy a hacer yo los lunes a partir de ahora?
    No sé qué más decirte. Es que es genial, y ya.
    Amor desde el estanque <3

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  2. Tengo que intentar escribir las cosas más claras para que no haga falta releerlas, pobre Pato D:
    Las dice Eric porque así no os lo esperábais :D :D ¿A que era un plan perfecto? ¿Kirtash y Eric? XDD Se me va la pinza, no sé por qué estoy respondiendo al comentario en mi estado (?) JACHEMIN. I like it.

    Me has metido mucha presión con tu comentario. Ahora tengo que hacer un capítulo excelente que resuelva todos los misterios, y a mi no se me da bien la excelencia. Dejemos eso para Shenia, que lo está petando con Ygritte & Co. De todas formas, te prometo que está todo relacionado, en mi cabeza, el problema es... Escribirlo. Pero intentaré que os deje con un buen sabor de boca.

    Dos capítulos y el epílogo :D Ya está resuelto el problema. Los lunes... Que Alba escriba algo, que es la única vaga que no hace fic.

    Muchas gracias por seguir la historia desde al principio <3

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