¡Feliz lunes a todos! Especialmente a los Fireducks :) Este capítulo no me gusta especialmente, pero espero que a alguno de vosotros sí, o que por lo menos no perdáis el interés, porque el siguiente va a ser... Bueno, podéis calcular lo que toca en el siguiente si habéis leído Divergente.
Al final del capítulo añado una señora parrafada porque necesita varias explicaciones. Pero, por ahora, leed.
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'El estúpido deseo de venganza.'
“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.” - Victor Hugo
Rachel
no pudo evitar llevarse la mano al cuello tras recibir el pinchazo, pero si
contuvo sus ganas de preguntar qué era el mismo. Miró al vacío que había a sus
pies, todo el aire que la separaba del agujero por el que se suponía que tenía
que pasar. Tomó aire y saltó hacia delante, olvidándose del miedo que debía
sentir. Lo racional hubiera sido estar muerta de miedo, pero tras darse cuenta
de lo rápido que podía morir en aquella iniciación, le parecía extraño
asustarse por un salto. Un simple salto. La muerte podía llegar de formas mucho
más inesperadas, como caerte de un vagón en un tren en marcha. Saltar al vacío
era una decisión arriesgada, pero no le daba tanto miedo como morir sin darse
cuenta de ello.
Todo
fue una mancha borrosa hasta que su cuerpo tocó el agua, rompiéndola con los
pies, un gran golpe contra el fluido, el que se quedó hundida. Sus pies tocaron
el fondo, y pudo ver que allí había una especie de escotilla dorada. Se dio la
vuelta de forma que pudo limpiar las algas de la superficie hasta encontrar la
forma de abrirla: una palanca. La sujetó y tiró de ella con toda la fuerza
posible, pero el trozo de metal no cedía y a ella le faltaba el aire. Miró
hacia arriba, pero no podía ver la luz de salida. Y ahí abajo todo estaba
iluminado con un rojo artificial. Estaba volviendo a tirar de la palanca cuando
se fijó en algo que se movía a su derecha, había una mano, que salía de la
misma roca rojiza que recubría el pozo. Una mano pálida. No pudo contenerse y
alargó los dedos hacia ella, rozándola. Entonces el polvo rojo de la pared se
desprendió de golpe, como si hubiera pulsado un resorte, tiñendo completamente
el agua y haciéndole imposible ver nada durante varios segundos, y cuando pudo
ver algo deseó haber cerrado los ojos.
Benjamin.
Era Benjamin. Muerto. Destrozado. Un cadáver ensangrentado al que le faltaba
media cabeza. La chica no pudo contenerse y gritó con todas sus fuerzas bajo al
agua. Siguió gritando mientras nadaba hacia arriba tan rápida como podía, en
busca de aire, buscando alejarse de aquel cuerpo que hacía unas horas la había
abrazado y besado. Sus lágrimas se iban diluyendo en el agua roja, como la sangre,
la sangre de Benjamin que había tintado el polvo de la pared. Seguía gritando.
No tenía aire pero era incapaz de dejar de hacerlo. Y no veía la salida de
aquel pozo. El agua inundaba sus pulmones. Iba a morir. Benjamin.
…
Rachel
se despertó de golpe con la cabeza destrozada de Benjamin dibujada tras sus
párpados. Se incorporó sobre el duro colchón y estrujó las sábanas entre las
manos. Se pasó ambas manos por la cara para quitarse el pelo, pegado por el
sudor.
No
era la primera vez que tenía esa pesadilla. Era su cuarto día en Osadía y la
había estado acompañando cada noche, durante las pocas horas que lograba
conciliar el sueño. El colchón duro, los ronquidos de Noah, las miradas
afiladas de Arya antes de dormir, el dolor que acompañaba cada paso que daba…
No eran buenos amigos del sueño. Se bajó de la cama con cuidado, tenía la
rodilla completamente vendada, pero las vendas no reducían el dolor. Cojeó en
silencio hacia la salida de la habitación en la que estaban los trasladados.
Cuatro. Noah y Chris, de Verdad. Arya, de Cordialidad. Rachel, de Erudición.
Cuatro, exactamente igual que el nombre de ese instructor duro e inflexible que
les habían asignado. Ya en el pasillo, se llevó la mano a la rodilla. Le habían
dicho que en un par de días se pondría bien, que sólo había sido un mal golpe,
pero los médicos que tenían allí no la convencían. Hubiera preferido la mirada
oscura de Arden antes que a aquella mujer que parecía que se lo tomaba todo a
broma. Se dirigió a la enfermería, que no estaba demasiado lejos de las
habitaciones.
-Hola-la
saludó una voz.
Rachel
abrió ambos ojos sorprendida, se había acostumbrado a no escuchar ese tono
suave y ligeramente rasposo. Posó la palma de la mano en la frente de Benjamin
y le retiró el pelo rubio con una lenta caricia.
-¿Qué
haces despierto?-le preguntó mientras acercaba un taburete y se sentaba junto a
la cama de sábanas blancas en la que el chico llevaba desde que había entrado a
la sede de Osadía.
-La
enfermera me dijo ayer que una chica siempre venía a verme un poco antes del
amanecer, y decidí esperar para descubrir quién se molestaba en hacer eso-le
respondió él ladeando la cabeza hacia ella, con las comisuras de los labios
levemente curvadas hacia arriba.
-¿Hablas
mucho con tu enfermera?-le preguntó ella observando con detenimiento cómo él
alargaba una mano para coger la suya.
-Siempre
que puedo, me siento algo sólo aquí-asintió levemente mientras lo decía.
-Pues
yo he venido a verte todos los días un poco antes del amanecer-Rachel sonrió
levemente mientras él enlazaba sus dedos con los de ella.
-No
me despertaste. ¿No querías hablar conmigo?-los ojos azules de él se centraban
en los de ella con naturalidad.
-Claro
que sí. Tengo un montón de preguntas. Simplemente me parecía de mala educación
despertar a alguien con la cabeza partida y una mano rota-respondió ella
mientras acariciaba la mano de él que yacía entre las suyas, la que no estaba
escayolada.
-Me
pregunto si algún día te quedarás sin nada que preguntar…
-Entonces
me preguntaría qué preguntarme-Rachel se encogió de hombros levemente.
-No
entiendo qué haces aquí-Benjamin la miró con intensidad, esperando una
respuesta, pero ella se limitó a encogerse de hombros otra vez.
-Yo
tampoco entiendo lo que haces tú aquí-confesó ella sin dejar de mirarlo.
Obviamente
se había hecho preguntas sobre el traslado de Benjamin en los últimos días, más
teniendo en cuenta cómo se encontraba el chico. Pero no había llegado a ninguna
conclusión, le faltaba información, pero estaba relativamente convencida de que
no había sido por ella. Baker nunca había demostrado una especial curiosidad,
pero le había regalado girasoles por su significado. Tampoco asistía
regularmente a ninguna clase, pero había preparado un experimento de química
con ella. Tenía la sospecha de que Benjamin no iba a ser un osado por ella,
pero probablemente se hubiera comportado como un erudito en el pasado por ella.
Era una sospecha sobre la que no iba a preguntarle. Prefería quedarse con la
duda, puesto que sabía que entrar en ese tema les llevaría al punto muerto al
que habían llegado en su cita, y al que habían llegado siempre en esas
situaciones.
-Bueno,
creo que un traumatismo craneal y una mano rota pueden justificar estar en el
hospital durante un par de días…-respondió él con una sonrisa juguetona, perfectamente
consciente de que ella no se refería a eso.
-¿Qué
pasó en el vagón, Benjamin?-le preguntó Rachel con el brillo de la curiosidad
relampagueando en sus ojos castaños. Nadie había dicho nada de lo ocurrido, y
ella había preguntado, no tanto como le hubiera gustado, pero sus indagaciones
le llevaban a puntos muertos: Cuatro se enfadaba con sus preguntas, Noah la
picaba sobre si iba a intentar vengar a su novio, Christian no sabía nada, Arya
la miraba como si fuera a arrancarle media cara de un mordisco… Y los osados
sacudían la cabeza, sin querer hablar del tema, afectados aún por la muerte de
la chica que, por lo que había averiguado, era la novia de uno, la hermana de
otro y amiga de la mayoría del grupo.
-Fue
extraño. Estaban todos armando jaleo, felicitándose, esas cosas. Yo estaba
hablando con un par de chicos de la Facción, sobre ti. Estaba preocupado, pero
ellos me dijeron que te habías subido a un vagón.-la chica bajó la mirada,
sorprendida por ello, quizás porque ella sólo había tenido adrenalina en la
cabeza en esos momentos, un poco avergonzada por no haber pensado en él desde
el principio-Entonces escuché un grito, y vimos que uno de los osados estaba
sangrando y miraba asustado a alguien. Esa chica, la rubia de Cordialidad, le
había arrancado un trozo de oreja de un mordisco.
Rachel
ahogó un grito de sorpresa y abrió los ojos con brusquedad, volviendo a buscar
la mirada de Benjamin para comprobar que él no estaba bromeando, pero no se
encontró con sus ojos azules, puesto que el chico estaba mirando al techo.
-La…
La chica le increpó e hizo ademán de atacar a la rubia, y ella le dio una
patada en el estómago. Una patada brutal. Entonces me acerqué a la de
Cordialidad y…
-Se
llama Arya-le interrumpió Rachel con un susurro.
-Arya.
La chica de Osadía se llamaba Belle. Bueno, pues sujeté a Arya desde atrás y
ella me rompió la mano, todavía no entiendo cómo demonios lo hizo, pero la
estaba sujetando y de pronto escuché mis huesos quebrarse. Lo escuché. Me
aparté de ella gritando, pero entonces me embistió y me empotró la cabeza
contra la pared del vagón… Me caí al suelo y ella hizo ademán de darme una
patada en la cara, pero Belle la empujó. Entonces Arya la cogió, la arrastró al
borde del vagón y la tiró de una patada antes de que nadie pudiera reaccionar-el
rubio se detuvo unos segundos, tragó saliva y respiró hondo-Después vino hacia
mí, me dio la patada y perdí el conocimiento.
Ambos
se quedaron en silencio. Rachel asimilando toda la información que había
recibido, Benjamin intentando relajarse después del vívido recuerdo. Las manos
de Rachel siguieron acariciando la del chico durante los minutos que
permanecieron así.
-Duermo
todas las noches en la misma habitación que una chica que ha asesinado a
alguien-susurró Rachel mordiéndose el labio con preocupación.
Las
miradas asesinas de Arya cuando le preguntaba por el incidente ahora cobraban
sentido, ahora le daban más miedo que antes.
-No
entiendo por qué no han tomado represalias contra ella… Es una asesina-recalcó
Benjamin, claramente enfadado.
-Porque
nadie ha dicho nada-dijo Rachel, dándose cuenta de ese hecho. Cuatro no lo
sabía porque nadie había dicho nada.
La
muerte de Belle había pasado por una baja más de las que ocurrían en la primera
parte de la iniciación. Pero… ¿Por qué? ¿Por qué los amigos de Belle, su
hermano, su novio… no habían dicho nada? Venganza. Era la única respuesta que
se le ocurría. No querían que la chica se quedara sin Facción, probablemente
quisieran que se quedara sin vida. Pero eran estúpidos, desde el punto de vista
eran estúpidos, ¿cómo podían convivir con alguien que sabían que era capaz de
eso? Saber que dormía bajo su mismo techo, que se entrenaba para ser miembro de
Osadía… ¿Tanto poder tenía la venganza como para hacer que tanta gente no
tuviera eso en cuenta?
-Eh,
Rach, hablemos de otra cosa, ¿vale? Cuéntame cómo es la Iniciación-Baker apretó
una de sus manos con suavidad.
Rachel
se la acarició mientras empezaba a hablarle sobre el entrenamiento para el
combate, sobre el lanzamiento de cuchillos, sobre Cuatro, sobre los otros
iniciados… Le contó que la primera puntuación que habían recibido se debía al
tiempo que había tardado cada uno de vencer su miedo al saltar por el agujero.
Les habían inyectado un líquido de simulación similar al de las pruebas, y cada
uno había tenido que vencer un miedo particular. Sólo le contó que el suyo
tenía que ver con agua y una escotilla. Con esa puntuación se había colocado
tercera del ranking de los trasladados. También le explicó que había dos
clasificaciones diferentes y que la primera expulsión se basaría sólo en la de
los trasladados, mientras que la segunda sería de los peores contando el grupo
completo. Echarían a uno de los trasladados después de la prueba de lucha que
tendría lugar en unas semanas y de la que no sabían demasiado. Y después
pasarían a una fase diferente del entrenamiento, de la que no sabían nada.
Benjamin se rio mucho al ver las frustraciones de ella por la falta de
información, y ella sonrió varias veces al escuchar su risa.
La
luz del amanecer ya iluminaba la habitación cuando Rachel se puso en pie para
irse, le gustaba ducharse la primera, para no encontrarse con Arya en los baños
ni en el comedor para desayunar.
-Gracias
por venir a verme-le dijo Benjamin, desprendiendo sinceridad y auténtico
agradecimiento por todos los poros de su cuerpo. Tanto agradecimiento que casi
hacía que Rachel se sintiera culpable. Iba a verlo porque tenía esas
pesadillas, esas pesadillas que hacían que pensara en él constantemente. Si no
las tuviera… No sabía si pensaría en él.
-Gracias
por esperarme despierto-Rachel le sonrió con suavidad antes de salir de la
habitación.
Otra
vez. Otra vez le parecía que todo era posible con él. Pero sabía cuál era el
final de ese sentimiento, que a ella le entraban dudas y él salía herido.
Maldijo a Benjamin Baker y su maldito encanto mientras entraba en el baño.
Estaba lavándose la cara en el lavabo y se miró en el espejo, con la estúpida
sonrisa aún en su cara. Entonces vio los ojos de Arya clavados en los de ella a
través del reflejo. Y notó ira. Auténtica ira hacia esa chica rubia que se
estaba desnudando a su espalda sin dejar de mirarla. Ella había intentado matar
a Benjamin. Alejarlo de ella. Apagar sus ojos azules para siempre. Se dio
cuenta de que la venganza era algo estúpido, sí, pero no algo fácil de borrar.
-¿Vas
a ducharte o vas a mirarme desnuda como una zorra pervertida?-la voz agresiva
de Arya la irritó más que nunca.
Decidió
ignorarla y se fue del baño. Ya se ducharía después de desayunar.
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The end. Espero haberos sorprendido un poco con el rumbo de la trama. Vale, aclaraciones:
1) La iniciación es diferente a la de Tris. Sep. Se debe a que me leí este capítulo extra de la saga (http://www.goodreads.com/book/show/13615258-free-four), en el que se deja caer que la Iniciación va cambiando por la influencia de Eric, por lo que decidí hacer esta un paso intermedio hacia la de Tris.
2) Sale Cuatro. Sí, no sé si lo había dicho antes, pero Rachel se traslada un año antes que Tris, por lo que es el primer año de Cuatro como instructor.
3)No sale demasiado Cuatro. Bueno, me sentiría rara dándole protagonismo, porque ya tiene tres libros para él, dejemos que Renegade se centre en Rachel, Benjamin & Co.
4)Aclarar que hay una cosa relacionada con Insurgente que ha salido ya en este capítulo y será importante en la trama de los siguientes, pero no la diré directamente en ningún momento. Los que hayáis leído el libro lo pillaréis (en este aún no) y los que no, no necesitaréis hacerlo. Esto lo hago porque no quiero poner ningún spoiler aunque no sea un dato especialmente importante.
5) ¿Sabéis lo que toca en el siguiente capítulo?
Un saludo a todos y muchas gracias por leer.
Ña, pues a mí me ha encantado. Pobre Benjamin, jopé. Al principio me has dado un susto demasiado... ah. Arya me da miedo, obviamente. Nada que ver con la adorable Stark, por dios... Y no sé, que ya quiero que sea lunes otra vez. Ahora entiendo la espera de los fics.
ResponderEliminarY me gusta que Cuatro no salga tanto en Renegade. En serio. Como has dicho, ya tiene tres libros. Me gusta, ña.
Y no sé, que es genial. Y lo de los Fireducks me ha matado, you know :3
Y eso, que, jopé, quiero Lunes.
Pd: ¿Y Amar? ¿Y el chico de pelo rojo? ABAVFBANDJAKDHFJA.
Pd2: En serio. Me encanta Benjamin. Es tan monoso.
Pd3: Ña <4
Necesitaba daros un susto, me lo pedía el cuerpo XD Arya Stark tampoco es taaaan adorable, aunque esta es imposible de adorar, salvo si eres raro (?)
ResponderEliminarY yo quiero que tú acabes los exámenes e.e Por lo menos tú sabes cuántos días que tienes que esperar, yo estoy con mono de Finnick jaja
Muchas gracias por comentar,
Atentamente: La Presidenta de Fireducks Official Club.
JA, de la que te has librado, maja. Ya creí que te me habías cargado a Míster adorablementerubio Baker ¬¬ Si lo llegas a hacer, hubiera hecho cumplir mi amenaza con las cucharas (???).
ResponderEliminarAy, pobrecico él, que me le han roto todo.
El sueño de Rachel es demasiado perturbador, ¿eh? De verdad te lo digo. ¿Y la Arya? Qué tía más chunga, por el amor del todopoderoso Tom e.e
¿Ves? ¿Ves? ¿VES? ¡¡SI RACHEL Y BEN HACEN UNA PAREJA TREMENDAMENTE ADORABLE!! Me hago oficialmente la presidenta del club de fans del Team Bakeen. O Everker (???)
Y no sé guat more. Me ha bustado el capi :3 Y tengo muy muchas ganas de saber qué armarás en el siguiente capi LOOOL Espero que no sea nada sangriento (al contrario, sabes que adoro las escenas sangrientas y melodramáticas llenas de sufrimiento de los personajes, jejejejejejeje. JE).
Atentamente,
Una Galaxí Defender que se lía con los tiempos verbales xDDD
OK. Casi me da algo cuando leí lo de Benjamín. God. El capítulo me gustó mucho <3 Baker es muy SADFASF amor <33 Y TENGO MUCHA INTRIGA POR SABER QUE PASÓ CON EL OSADO QUE SALVÓ A RACHEL. AMAR. Me gusta que Cuatro aparezca (y bien como dijiste, solo un poco, tres libros para él) es como que ADFGHKLÑ <4 En fin, me encanta la fic. De ahora te voy a escribir en el blog porque siento que twitter no alcanza c:
ResponderEliminar@imagineaspark
Si hago ademán de matar a Benjamin recibo comentarios.. Hummm *Pau pensando* *Pau sonriendo maléficamente*
ResponderEliminar¿Tom es el todopoderoso? Ese es Judd y no hay más :P Que es el batería, y la gente que toca la batería siempre mola más que la que no toca la batería :D Entre Bakeen y Everker no sabría decir cuál es más feo jajaja ¿Sangre? Nah, que me mareo sólo con verla en las películas... Gracias por leer, Defendedora de Galaxias.
Y hola Choofi (: Todo se acabará sabiendo, o no (?) Gracias por comentar, por leer, por amar a Benjamin (cosa que hace todo el mundo, por lo que veo) y por comentar. Los comentarios son siempre importantes, ya sea aquí o en tuiter. Y sé que he puesto comentar dos veces :)