4 de marzo de 2013

Renegade. Capítulo 12.


¡Feliz lunes a todos! Especialmente a los Fireducks :) Este capítulo no me gusta especialmente, pero espero que a alguno de vosotros sí, o que por lo menos no perdáis el interés, porque el siguiente va a ser... Bueno, podéis calcular lo que toca en el siguiente si habéis leído Divergente.
Al final del capítulo añado una señora parrafada porque necesita varias explicaciones. Pero, por ahora, leed.


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'El estúpido deseo de venganza.'

“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.” - Victor Hugo



Rachel no pudo evitar llevarse la mano al cuello tras recibir el pinchazo, pero si contuvo sus ganas de preguntar qué era el mismo. Miró al vacío que había a sus pies, todo el aire que la separaba del agujero por el que se suponía que tenía que pasar. Tomó aire y saltó hacia delante, olvidándose del miedo que debía sentir. Lo racional hubiera sido estar muerta de miedo, pero tras darse cuenta de lo rápido que podía morir en aquella iniciación, le parecía extraño asustarse por un salto. Un simple salto. La muerte podía llegar de formas mucho más inesperadas, como caerte de un vagón en un tren en marcha. Saltar al vacío era una decisión arriesgada, pero no le daba tanto miedo como morir sin darse cuenta de ello.

Todo fue una mancha borrosa hasta que su cuerpo tocó el agua, rompiéndola con los pies, un gran golpe contra el fluido, el que se quedó hundida. Sus pies tocaron el fondo, y pudo ver que allí había una especie de escotilla dorada. Se dio la vuelta de forma que pudo limpiar las algas de la superficie hasta encontrar la forma de abrirla: una palanca. La sujetó y tiró de ella con toda la fuerza posible, pero el trozo de metal no cedía y a ella le faltaba el aire. Miró hacia arriba, pero no podía ver la luz de salida. Y ahí abajo todo estaba iluminado con un rojo artificial. Estaba volviendo a tirar de la palanca cuando se fijó en algo que se movía a su derecha, había una mano, que salía de la misma roca rojiza que recubría el pozo. Una mano pálida. No pudo contenerse y alargó los dedos hacia ella, rozándola. Entonces el polvo rojo de la pared se desprendió de golpe, como si hubiera pulsado un resorte, tiñendo completamente el agua y haciéndole imposible ver nada durante varios segundos, y cuando pudo ver algo deseó haber cerrado los ojos.

Benjamin. Era Benjamin. Muerto. Destrozado. Un cadáver ensangrentado al que le faltaba media cabeza. La chica no pudo contenerse y gritó con todas sus fuerzas bajo al agua. Siguió gritando mientras nadaba hacia arriba tan rápida como podía, en busca de aire, buscando alejarse de aquel cuerpo que hacía unas horas la había abrazado y besado. Sus lágrimas se iban diluyendo en el agua roja, como la sangre, la sangre de Benjamin que había tintado el polvo de la pared. Seguía gritando. No tenía aire pero era incapaz de dejar de hacerlo. Y no veía la salida de aquel pozo. El agua inundaba sus pulmones. Iba a morir. Benjamin.

Rachel se despertó de golpe con la cabeza destrozada de Benjamin dibujada tras sus párpados. Se incorporó sobre el duro colchón y estrujó las sábanas entre las manos. Se pasó ambas manos por la cara para quitarse el pelo, pegado por el sudor.

No era la primera vez que tenía esa pesadilla. Era su cuarto día en Osadía y la había estado acompañando cada noche, durante las pocas horas que lograba conciliar el sueño. El colchón duro, los ronquidos de Noah, las miradas afiladas de Arya antes de dormir, el dolor que acompañaba cada paso que daba… No eran buenos amigos del sueño. Se bajó de la cama con cuidado, tenía la rodilla completamente vendada, pero las vendas no reducían el dolor. Cojeó en silencio hacia la salida de la habitación en la que estaban los trasladados. Cuatro. Noah y Chris, de Verdad. Arya, de Cordialidad. Rachel, de Erudición. Cuatro, exactamente igual que el nombre de ese instructor duro e inflexible que les habían asignado. Ya en el pasillo, se llevó la mano a la rodilla. Le habían dicho que en un par de días se pondría bien, que sólo había sido un mal golpe, pero los médicos que tenían allí no la convencían. Hubiera preferido la mirada oscura de Arden antes que a aquella mujer que parecía que se lo tomaba todo a broma. Se dirigió a la enfermería, que no estaba demasiado lejos de las habitaciones.

-Hola-la saludó una voz.

Rachel abrió ambos ojos sorprendida, se había acostumbrado a no escuchar ese tono suave y ligeramente rasposo. Posó la palma de la mano en la frente de Benjamin y le retiró el pelo rubio con una lenta caricia.

-¿Qué haces despierto?-le preguntó mientras acercaba un taburete y se sentaba junto a la cama de sábanas blancas en la que el chico llevaba desde que había entrado a la sede de Osadía.

-La enfermera me dijo ayer que una chica siempre venía a verme un poco antes del amanecer, y decidí esperar para descubrir quién se molestaba en hacer eso-le respondió él ladeando la cabeza hacia ella, con las comisuras de los labios levemente curvadas hacia arriba.

-¿Hablas mucho con tu enfermera?-le preguntó ella observando con detenimiento cómo él alargaba una mano para coger la suya.

-Siempre que puedo, me siento algo sólo aquí-asintió levemente mientras lo decía.

-Pues yo he venido a verte todos los días un poco antes del amanecer-Rachel sonrió levemente mientras él enlazaba sus dedos con los de ella.

-No me despertaste. ¿No querías hablar conmigo?-los ojos azules de él se centraban en los de ella con naturalidad.

-Claro que sí. Tengo un montón de preguntas. Simplemente me parecía de mala educación despertar a alguien con la cabeza partida y una mano rota-respondió ella mientras acariciaba la mano de él que yacía entre las suyas, la que no estaba escayolada.

-Me pregunto si algún día te quedarás sin nada que preguntar…

-Entonces me preguntaría qué preguntarme-Rachel se encogió de hombros levemente.

-No entiendo qué haces aquí-Benjamin la miró con intensidad, esperando una respuesta, pero ella se limitó a encogerse de hombros otra vez.

-Yo tampoco entiendo lo que haces tú aquí-confesó ella sin dejar de mirarlo.

Obviamente se había hecho preguntas sobre el traslado de Benjamin en los últimos días, más teniendo en cuenta cómo se encontraba el chico. Pero no había llegado a ninguna conclusión, le faltaba información, pero estaba relativamente convencida de que no había sido por ella. Baker nunca había demostrado una especial curiosidad, pero le había regalado girasoles por su significado. Tampoco asistía regularmente a ninguna clase, pero había preparado un experimento de química con ella. Tenía la sospecha de que Benjamin no iba a ser un osado por ella, pero probablemente se hubiera comportado como un erudito en el pasado por ella. Era una sospecha sobre la que no iba a preguntarle. Prefería quedarse con la duda, puesto que sabía que entrar en ese tema les llevaría al punto muerto al que habían llegado en su cita, y al que habían llegado siempre en esas situaciones.

-Bueno, creo que un traumatismo craneal y una mano rota pueden justificar estar en el hospital durante un par de días…-respondió él con una sonrisa juguetona, perfectamente consciente de que ella no se refería a eso.

-¿Qué pasó en el vagón, Benjamin?-le preguntó Rachel con el brillo de la curiosidad relampagueando en sus ojos castaños. Nadie había dicho nada de lo ocurrido, y ella había preguntado, no tanto como le hubiera gustado, pero sus indagaciones le llevaban a puntos muertos: Cuatro se enfadaba con sus preguntas, Noah la picaba sobre si iba a intentar vengar a su novio, Christian no sabía nada, Arya la miraba como si fuera a arrancarle media cara de un mordisco… Y los osados sacudían la cabeza, sin querer hablar del tema, afectados aún por la muerte de la chica que, por lo que había averiguado, era la novia de uno, la hermana de otro y amiga de la mayoría del grupo.

-Fue extraño. Estaban todos armando jaleo, felicitándose, esas cosas. Yo estaba hablando con un par de chicos de la Facción, sobre ti. Estaba preocupado, pero ellos me dijeron que te habías subido a un vagón.-la chica bajó la mirada, sorprendida por ello, quizás porque ella sólo había tenido adrenalina en la cabeza en esos momentos, un poco avergonzada por no haber pensado en él desde el principio-Entonces escuché un grito, y vimos que uno de los osados estaba sangrando y miraba asustado a alguien. Esa chica, la rubia de Cordialidad, le había arrancado un trozo de oreja de un mordisco.

Rachel ahogó un grito de sorpresa y abrió los ojos con brusquedad, volviendo a buscar la mirada de Benjamin para comprobar que él no estaba bromeando, pero no se encontró con sus ojos azules, puesto que el chico estaba mirando al techo.

-La… La chica le increpó e hizo ademán de atacar a la rubia, y ella le dio una patada en el estómago. Una patada brutal. Entonces me acerqué a la de Cordialidad y…

-Se llama Arya-le interrumpió Rachel con un susurro.

-Arya. La chica de Osadía se llamaba Belle. Bueno, pues sujeté a Arya desde atrás y ella me rompió la mano, todavía no entiendo cómo demonios lo hizo, pero la estaba sujetando y de pronto escuché mis huesos quebrarse. Lo escuché. Me aparté de ella gritando, pero entonces me embistió y me empotró la cabeza contra la pared del vagón… Me caí al suelo y ella hizo ademán de darme una patada en la cara, pero Belle la empujó. Entonces Arya la cogió, la arrastró al borde del vagón y la tiró de una patada antes de que nadie pudiera reaccionar-el rubio se detuvo unos segundos, tragó saliva y respiró hondo-Después vino hacia mí, me dio la patada y perdí el conocimiento.

Ambos se quedaron en silencio. Rachel asimilando toda la información que había recibido, Benjamin intentando relajarse después del vívido recuerdo. Las manos de Rachel siguieron acariciando la del chico durante los minutos que permanecieron así.

-Duermo todas las noches en la misma habitación que una chica que ha asesinado a alguien-susurró Rachel mordiéndose el labio con preocupación.

Las miradas asesinas de Arya cuando le preguntaba por el incidente ahora cobraban sentido, ahora le daban más miedo que antes.

-No entiendo por qué no han tomado represalias contra ella… Es una asesina-recalcó Benjamin, claramente enfadado.

-Porque nadie ha dicho nada-dijo Rachel, dándose cuenta de ese hecho. Cuatro no lo sabía porque nadie había dicho nada.

La muerte de Belle había pasado por una baja más de las que ocurrían en la primera parte de la iniciación. Pero… ¿Por qué? ¿Por qué los amigos de Belle, su hermano, su novio… no habían dicho nada? Venganza. Era la única respuesta que se le ocurría. No querían que la chica se quedara sin Facción, probablemente quisieran que se quedara sin vida. Pero eran estúpidos, desde el punto de vista eran estúpidos, ¿cómo podían convivir con alguien que sabían que era capaz de eso? Saber que dormía bajo su mismo techo, que se entrenaba para ser miembro de Osadía… ¿Tanto poder tenía la venganza como para hacer que tanta gente no tuviera eso en cuenta?

-Eh, Rach, hablemos de otra cosa, ¿vale? Cuéntame cómo es la Iniciación-Baker apretó una de sus manos con suavidad.

Rachel se la acarició mientras empezaba a hablarle sobre el entrenamiento para el combate, sobre el lanzamiento de cuchillos, sobre Cuatro, sobre los otros iniciados… Le contó que la primera puntuación que habían recibido se debía al tiempo que había tardado cada uno de vencer su miedo al saltar por el agujero. Les habían inyectado un líquido de simulación similar al de las pruebas, y cada uno había tenido que vencer un miedo particular. Sólo le contó que el suyo tenía que ver con agua y una escotilla. Con esa puntuación se había colocado tercera del ranking de los trasladados. También le explicó que había dos clasificaciones diferentes y que la primera expulsión se basaría sólo en la de los trasladados, mientras que la segunda sería de los peores contando el grupo completo. Echarían a uno de los trasladados después de la prueba de lucha que tendría lugar en unas semanas y de la que no sabían demasiado. Y después pasarían a una fase diferente del entrenamiento, de la que no sabían nada. Benjamin se rio mucho al ver las frustraciones de ella por la falta de información, y ella sonrió varias veces al escuchar su risa.

La luz del amanecer ya iluminaba la habitación cuando Rachel se puso en pie para irse, le gustaba ducharse la primera, para no encontrarse con Arya en los baños ni en el comedor para desayunar.

-Gracias por venir a verme-le dijo Benjamin, desprendiendo sinceridad y auténtico agradecimiento por todos los poros de su cuerpo. Tanto agradecimiento que casi hacía que Rachel se sintiera culpable. Iba a verlo porque tenía esas pesadillas, esas pesadillas que hacían que pensara en él constantemente. Si no las tuviera… No sabía si pensaría en él.

-Gracias por esperarme despierto-Rachel le sonrió con suavidad antes de salir de la habitación.

Otra vez. Otra vez le parecía que todo era posible con él. Pero sabía cuál era el final de ese sentimiento, que a ella le entraban dudas y él salía herido. Maldijo a Benjamin Baker y su maldito encanto mientras entraba en el baño. Estaba lavándose la cara en el lavabo y se miró en el espejo, con la estúpida sonrisa aún en su cara. Entonces vio los ojos de Arya clavados en los de ella a través del reflejo. Y notó ira. Auténtica ira hacia esa chica rubia que se estaba desnudando a su espalda sin dejar de mirarla. Ella había intentado matar a Benjamin. Alejarlo de ella. Apagar sus ojos azules para siempre. Se dio cuenta de que la venganza era algo estúpido, sí, pero no algo fácil de borrar.

-¿Vas a ducharte o vas a mirarme desnuda como una zorra pervertida?-la voz agresiva de Arya la irritó más que nunca.

Decidió ignorarla y se fue del baño. Ya se ducharía después de desayunar.

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The end. Espero haberos sorprendido un poco con el rumbo de la trama. Vale, aclaraciones:

1) La iniciación es diferente a la de Tris. Sep. Se debe a que me leí este capítulo extra de la saga (http://www.goodreads.com/book/show/13615258-free-four), en el que se deja caer que la Iniciación va cambiando por la influencia de Eric, por lo que decidí hacer esta un paso intermedio hacia la de Tris.

2) Sale Cuatro. Sí, no sé si lo había dicho antes, pero Rachel se traslada un año antes que Tris, por lo que es el primer año de Cuatro como instructor. 

3)No sale demasiado Cuatro. Bueno, me sentiría rara dándole protagonismo, porque ya tiene tres libros para él, dejemos que Renegade se centre en Rachel, Benjamin & Co.

4)Aclarar que hay una cosa relacionada con Insurgente que ha salido ya en este capítulo y será importante en la trama de los siguientes, pero no la diré directamente en ningún momento. Los que hayáis leído el libro lo pillaréis (en este aún no) y los que no, no necesitaréis hacerlo. Esto lo hago porque no quiero poner ningún spoiler aunque no sea un dato especialmente importante.

5) ¿Sabéis lo que toca en el siguiente capítulo?

Un saludo a todos y muchas gracias por leer.

5 comentarios:

  1. Ña, pues a mí me ha encantado. Pobre Benjamin, jopé. Al principio me has dado un susto demasiado... ah. Arya me da miedo, obviamente. Nada que ver con la adorable Stark, por dios... Y no sé, que ya quiero que sea lunes otra vez. Ahora entiendo la espera de los fics.
    Y me gusta que Cuatro no salga tanto en Renegade. En serio. Como has dicho, ya tiene tres libros. Me gusta, ña.
    Y no sé, que es genial. Y lo de los Fireducks me ha matado, you know :3
    Y eso, que, jopé, quiero Lunes.
    Pd: ¿Y Amar? ¿Y el chico de pelo rojo? ABAVFBANDJAKDHFJA.
    Pd2: En serio. Me encanta Benjamin. Es tan monoso.
    Pd3: Ña <4

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  2. Necesitaba daros un susto, me lo pedía el cuerpo XD Arya Stark tampoco es taaaan adorable, aunque esta es imposible de adorar, salvo si eres raro (?)
    Y yo quiero que tú acabes los exámenes e.e Por lo menos tú sabes cuántos días que tienes que esperar, yo estoy con mono de Finnick jaja

    Muchas gracias por comentar,
    Atentamente: La Presidenta de Fireducks Official Club.

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  3. JA, de la que te has librado, maja. Ya creí que te me habías cargado a Míster adorablementerubio Baker ¬¬ Si lo llegas a hacer, hubiera hecho cumplir mi amenaza con las cucharas (???).
    Ay, pobrecico él, que me le han roto todo.
    El sueño de Rachel es demasiado perturbador, ¿eh? De verdad te lo digo. ¿Y la Arya? Qué tía más chunga, por el amor del todopoderoso Tom e.e
    ¿Ves? ¿Ves? ¿VES? ¡¡SI RACHEL Y BEN HACEN UNA PAREJA TREMENDAMENTE ADORABLE!! Me hago oficialmente la presidenta del club de fans del Team Bakeen. O Everker (???)
    Y no sé guat more. Me ha bustado el capi :3 Y tengo muy muchas ganas de saber qué armarás en el siguiente capi LOOOL Espero que no sea nada sangriento (al contrario, sabes que adoro las escenas sangrientas y melodramáticas llenas de sufrimiento de los personajes, jejejejejejeje. JE).
    Atentamente,
    Una Galaxí Defender que se lía con los tiempos verbales xDDD

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  4. OK. Casi me da algo cuando leí lo de Benjamín. God. El capítulo me gustó mucho <3 Baker es muy SADFASF amor <33 Y TENGO MUCHA INTRIGA POR SABER QUE PASÓ CON EL OSADO QUE SALVÓ A RACHEL. AMAR. Me gusta que Cuatro aparezca (y bien como dijiste, solo un poco, tres libros para él) es como que ADFGHKLÑ <4 En fin, me encanta la fic. De ahora te voy a escribir en el blog porque siento que twitter no alcanza c:

    @imagineaspark

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  5. Si hago ademán de matar a Benjamin recibo comentarios.. Hummm *Pau pensando* *Pau sonriendo maléficamente*
    ¿Tom es el todopoderoso? Ese es Judd y no hay más :P Que es el batería, y la gente que toca la batería siempre mola más que la que no toca la batería :D Entre Bakeen y Everker no sabría decir cuál es más feo jajaja ¿Sangre? Nah, que me mareo sólo con verla en las películas... Gracias por leer, Defendedora de Galaxias.

    Y hola Choofi (: Todo se acabará sabiendo, o no (?) Gracias por comentar, por leer, por amar a Benjamin (cosa que hace todo el mundo, por lo que veo) y por comentar. Los comentarios son siempre importantes, ya sea aquí o en tuiter. Y sé que he puesto comentar dos veces :)

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