10 de marzo de 2013

Renegade. Capítulo 13.


'¿Todo vale en la guerra?'

“Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.” -Paulo Coelho



Rachel alzó la vara de madera y la sujetó en horizontal frente a su cuerpo para detener el golpe que le iban a dar con una similar. Sus brazos temblaron levemente al recibir el golpe, pero resistió. Estaba tumbada en el suelo deteniendo los golpes de Noah como podía, pero hacía rato que tenía el combate perdido. Finalmente, Noah coló la vara entre sus defensas y la enganchó en el colgante que tenía colgado al cuello, tirando de él hasta arrancárselo.

-Siguiente combate, Christian y Arya, coged las varas-ordenó Cuatro con rapidez, sin ni siquiera dirigirle unas palabras de felicitación al chico.

Lo cierto era que su instructor era bastante seco, pero hacía bien su tarea. Rachel cogió la mano que Noah le tendía para levantarse, cogiendo con la otra su vara y su collar. El entrenamiento de esa tarde estaba siendo diferente al de otros días. Normalmente dedicaban las tardes a la lucha cuerpo a cuerpo, pero esta vez Cuatro había decidido que sería con los largos cilindros de madera, puesto que podían utilizarse como cualquier objeto disponible. Rachel no se veía peleándose con alguien y usando como arma una fregona, de hecho, no se veía peleándose con nadie.

-Me gusta la idea esta de tener que arrancar un colgante en lugar de dejar a alguien inconsciente-comentó Noah mientras se sentaba con la espalda contra la pared.

-Es bastante más inteligente. Lo de golpearnos brutalmente sólo puede traer consecuencias negativas tanto a corto como a largo plazo-asintió Rachel dejándose caer a su lado.

-Estás volviéndolo a hacer, muñeca-Noah se rió entre dientes sin mirarla, con los ojos fijos en la pelea entre los otros chicos.

-¿Hacer el qué?-preguntó Rachel frunciendo el ceño y encogiéndose ligeramente al ver cómo Arya golpeaba a Christian con la vara en las costillas.

-Hablar como una enciclopedia-las cejas de Noah se juntaron en su frente, mostrando bastante preocupación.

Apenas llevaban un minuto peleando y el chico ya estaba sangrando, con una ceja partida después de un contundente golpe de la rubia. Cada intento de atacar de Chris se veía desbaratado, y los golpes que le llegaban eran cada vez más fuertes. Los músculos de los brazos de Arya se tensaban cada vez que lanzaba la vara hacia su oponente, y recibían gritos y quejidos como respuesta.

-¡El objetivo es quitarle el colgante, no matarlo!-protestó Rachel haciendo ademán de levantarse, pero siendo sujetada por Noah-¡Cuatro! Haz algo. No está siguiendo las reglas.-la chica increpó al instructor, que permanecía impasible dándoles la espalda.

Arya la miró con odio, una mirada que podía competir en con las de Arden en el ranking de las más intimidantes que había recibido. Acto seguido se movió con rapidez contra Chris, atrapándolo en una llave extraña, usando la vara como extensión de sus brazos para retener al chico. La cara de él delataba que estaba sufriendo, aunque no estaba emitiendo ningún sonido de queja, permanecía con los dientes apretados y las lágrimas empezaban a surcarle el rostro. La rubia jugueteó con el colgante que el chico llevaba en el cuello, pero no tiró de él, sino que sonrió levemente mientras apretaba más su llave, haciendo que el chico gritara.

La rubia había demostrado en todos y cada uno de los combates hasta el momento que era capaz de derrotarlos a todos, incluso al enorme Noah, y procuraba hacerles todo el daño posible. Teniendo eso en cuenta, Rachel debería haber estado acostumbrada y no reaccionar ante la crueldad de su compañera, pero después de la conversación con Benjamin aquella mañana, algo había cambiado. Algo serio. Se lanzó hacia delante con la vara en ristre, sin que Noah pudiera detenerla, pasó junto a Cuatro a la carrera y golpeó con la vara la frente de Arya, con toda la fuerza que pudo, haciéndola caer hacia atrás y liberando a Christian.

Rachel se mantuvo en guardia y mirando a Arya con furia. La chica clavaba sus enormes ojos en ella, mientras se llevaba una mano a la frente, por dónde caía un fino hilillo de sangre.

-¡Rachel!-Cuatro le dio un tirón en el brazo, echándola hacia atrás y quitándole la vara con la otra mano con un movimiento rápido e infalible.

Arya se puso en pie con lentitud, observándola con una ira que podría incendiar la habitación, podría hacer que ardiera toda la sede de Osadía con el fuego de sus ojos. Rachel le sostuvo la mirada, la de la morena también ardía, aunque con una intensidad menor, con la extraña calma que siempre acompañaba a su racionalidad. Mientras el duelo de miradas tenía lugar, con Cuatro en medio, Noah se lanzó sobre el cuerpo de Chris, completamente inmóvil en el suelo. 


-¿Es verdad lo que dicen de los entrenamientos?-el chico de pelo verde retuvo a Rachel en el pasillo cuando ésta se dirigía a la habitación después de cenar.

La chica tenía los ojos ligeramente enrojecidos, había sido una tarde horrible. Chris estaba en la enfermería con Benjamin, inconsciente. Y se negaban a llevarlo a la sede de Erudición. Incluso la habían insultado por insinuar que los servicios médicos de su anterior Facción eran mejores. También había llorado por su propio comportamiento, por no haber pensado antes de actuar… Se sentía estúpida. Odiaba sentirse estúpida. ¿Qué tipo de persona se dejaba llevar por la ira en lugar de por la lógica? Un osado. ¿Quién anteponía el bienestar de otros al suyo propio? Una abnegada. Y ella no era ninguna de las dos cosas.

Rachel sacudió la cabeza y esquivó al chico, empujándolo ligeramente para que la dejara pasar, no tenía ganas de repasar lo que había ocurrido de nuevo. Ya había hecho cientos de recorridos mentales por los hechos, y seguía sin entenderse, sin encontrar motivos, deducciones, inducciones, expectativas… Cualquier cosa que justificara lo que había hecho.

Se subió a la litera de arriba con agilidad. Esa noche probablemente dormiría sola, puesto que Benjamin, Chris y Arya tenían que dormir en la enfermería; y Noah se iba a quedar con Christian. Se hundió todo lo posible en el colchón mientras las lágrimas volvían a surcarle las mejillas. Lágrimas. Las odiaba. Para su propia sorpresa, se durmió con rapidez.


Una mano le cubrió la boca y la nariz, Rachel se despertó sin aire tratando de gritar. La mano se retiró con lentitud y le hizo un gesto de que estuviera callada. Rachel se incorporó lentamente, y notó algo extraño en su cabeza, se llevó una mano al pelo y ahogó un grito al darse cuenta de que no estaba. Palpó la almohada y descubrió múltiples mechones desperdigados por encima. Buscó alrededor y encontró a Arya mirándola con una sonrisa de suficiencia. ¿Se había acercado a ella con unas tijeras mientras dormía? El corazón de Rachel golpeó su pecho con fuerza, con miedo.


-Las reglas son sencillas: hay que robar la bandera del equipo contrario antes de que ellos roben la de tu equipo. Y, no hay reglas. ¿Verdad, Eric?-el chico que había estado explicando el juego miró a su espalda.

Todos los chicos que estaban en la Iniciación estaban subidos en el vagón, incluyendo a Arya, Noah y Benjamin. Rachel se encontraba recostada sobre el hombro del rubio, ambos metidos en el grupo de los iniciados de Osadía. Noah estaba un poco aparte, y Arya estaba apoyada sola contra una de las paredes, pero no parecía importarle nada.

-Supongo que todos entienden más o menos cómo funciona el paintball-un chico salió de la espalda del que había estado hablando, caminando justo por el borde del vagón.

Era más alto que él y tenía la cara cubierta de bolas y barras plateadas. Era la persona con más piercings que Rachel se había cruzado en Osadía. No entendía muy bien el afán de alguna gente por llenarse el cuerpo de agujeros o de tinta.

-¿Hacemos los equipos, Eric?-propuso Cuatro, que se encontraba frente a él. Eric asintió y miró alrededor, como si estuviera haciendo una selección de armas.

-¿Empezamos con los trasladados?-Eric levantó una ceja con tres pendientes y clavó sus ojos en los de Rachel, dibujando una sonrisa divertida.

-Te dejo elegir-su instructor se cruzó de brazos con una sonrisa, mirando a Noah de reojo.

Rachel comprendió que Cuatro pensaba que la primera opción de Eric iba a ser el chico grande, y él podría hacerse con Arya, que aunque estuviera descontrolada y fuera muy agresiva, era la mejor del grupo. Por eso su instructor se quedó perplejo al escuchar el nombre que salió de los labios perforados de Eric: “Rachel”. Cuatro eligió a Noah, Eric a Arya y Benjamin fue a parar al otro equipo. La erudita miró a su instructor sin comprender su estrategia… Hasta que la comprendió. Cuatro sabía que Arya podía desestabilizarla a ella como nadie, y probablemente pretendía jugar con ese factor. Lo observó con cuidado mientras elegían a los chicos que no eran trasladados, ¿sería ese el plan del chico o simplemente era ella racionalizando una decisión ajena?

-Buena suerte, Everdeen-le susurró Benjamin al oído mientras ella clavaba sus ojos en Cuatro.

-Buena suerte, Baker, cuídate esa mano-le dijo ella alzando los ojos hacia los de él y dedicándole una sonrisa suave.

-Procuraré dispararte con la otra, tranquila-él sonrió ampliamente, era imposible no darse cuenta de lo mucho que estaba disfrutando con ello. Era un maldito osado al que le encantaba la acción, y había estado en una cama demasiado tiempo. El problema era que a Rachel le gustaba más el chico tranquilo de la enfermería que el de ojos ardientes que estaba ahora a su lado.


-No me asustas ni un pelo, Benjamin Baker-Rachel levantó una comisura del labio. No iba a ser la perdedora de aquel juego.

-No me saques el tema del pelo, que he procurado ser un caballero y no preguntarte por tu nuevo cambio de look-Benjamin llevó una mano a la cabeza de ella y cogió uno de los mechones.

Cada trozo de pelo tenía diferente longitud, como si un loco se hubiera puesto a cortarlo, lo que era más o menos lo que había ocurrido. Rachel sacudió la cabeza, prefería no pensar en ello, en su aspecto, ni en lo que podría haber pasado.

El arma no pesaba tanto como había esperado, se la pasó de una mano a la otra mientras observaba a Eric dirigir a todos los chicos. Iban a esconder su bandera en una especie de cueva, de forma que los otros tuvieran sólo una entrada hacia ella. Rachel asintió sin pensarlo ante la astucia del joven. Se quedarían cuatro de ellos custodiando la bandera, lo que era la mitad del grupo. Arya fue de las elegidas para quedarse custodiando la bandera, mientras que Rachel estaba en lo que Eric denominó “los ladrones”. Comenzaron a avanzar por el bosque mientras él les explicaba el plan: para localizar la bandera del equipo contrario, tenían que localizar primero al equipo de Cuatro; la idea era que se dividieran en parejas, y cada pareja peinara el terreno en una dirección, los que primero encontraran algún rastro debían de hacer un ruido animal predeterminado para reunirse y preparar el ataque. Rachel fue con Eric hacia el este, mientras que las otras dos chicas se dirigían hacia el norte.

-¿Por qué descartamos el oeste y el sur? Es una zona muy amplia-le preguntó Rachel en voz baja mientras caminaban.

No iban juntos, pero podían escucharse con facilidad. Dejaban entre ellos una distancia de varios metros, puesto que era más fácil ver dos cuerpos moviéndose juntos que con un poco de separación.

-Al sur hay un precipicio, si están ahí deberán rodear por el este para poder llegar a nuestra bandera, y nosotros debemos ir por el este para llegar a ellos. Y al oeste está el pantano, no es un mal escondite, pero es demasiado difícil de defender, no creo que Cuatro haya usado esa estrategia-le respondió Eric sin dirigirle la mirada.

Ambos siguieron caminado en silencio. Rachel sorprendida por la capacidad de elaborar estrategias de él, Eric centrado en lo que estaba haciendo en ganar. Algo se movió a su derecha y Rachel giró el arma con rapidez, apretando el gatillo un par de veces. Noah salió manchado de pintura de entre los arbustos, mascullando quejas entre dientes.

Eric le apretó el hombro levemente a Rachel y la guió en una dirección ligeramente distinta a la que llevaban.

-¿Llamamos a los otros?-le preguntó Rachel.

-Tenemos que estar seguros de que la bandera está aquí y él no era sólo un explorador desde otra ruta-le dijo Eric, que ahora caminaba a su lado.

-Venía en línea recta, no nos había visto por lo que no se desvió de su rumbo, hay grandes posibilidades de que la bandera esté a no mucha distancia-afirmó Rachel, sin dejar de mirar a ambos lados.

Eric hizo el ruido de un cuervo con una precisión increíble. Rachel no pudo evitar sorprenderse de que tomara su sugerencia en cuenta, cosa que nadie había hecho desde que había saltado a un tren en marcha unos días atrás.

-¿Esperamos?-preguntó la chica sin dejar de mirar a su alrededor.

-¿Qué sería lo más inteligente?-le preguntó Eric con una sonrisa afilada, como si la estuviera retando a que se comportara como una erudita.

-Ganar-respondió Rachel clavando sus ojos castaños en los de él-Lo más inteligente es ganar.

Entre ambos decidieron que lo mejor sería entrar uno de frente y otro por la espalda, pues cuando vinieran sus refuerzos lo harían desde el lateral con bastante seguridad. Tenían alguna duda sobre si habrían escuchado el ruido del cuervo a tanta distancia, pero la noche era silenciosa, y se suponía que todos iban a estar atentos para escucharlo.

Rachel se desvió varios metros a la derecha con la intención de esquivar al grupo central del otro equipo, y después comenzó a avanzar, guiándose por la luna para no desorientarse, puesto que unos grados de diferencia con la ruta que quería podían significar que se perdiera o apareciera en una zona bien vigilada por el otro grupo. Escuchó un crujido a su espalda y se lanzó con rapidez hacia un lado para esquivar la lluvia de bolas de pintura que surcó la noche a continuación. Pegó su espalda a un árbol y aguzó el oído, escuchaba pasos rápidos que venían hacia su mano izquierda. Contó hasta tres mentalmente y rodeó el árbol por la derecha, disparando con rapidez al chico que corría antes de que éste ni siquiera se diera cuenta de que ya no estaba cubierta. Sonrío satisfecha, mordiéndose el labio para que la sonrisa no ocupara toda su cara. Escuchó pasos rápidos y volvió a cubrirse tras el árbol.

-Soy Eric.

Rachel rodeó el árbol lentamente y se descubrió ante el chico, que miraba burlón al osado al que ella había pintado, que estaba enfurruñado en el suelo.

-Escuché jaleo y pensé que quizás necesitabas que te echara una mano-se explicó sin necesidad de que Rachel hiciera la pregunta, la chica se acercó a él-Supongo que he infravalorado a Cuatro, ha debido de distribuir bien las defensas-se pasa una mano por el largo pelo oscuro, pensativo.

-O simplemente ha pensado que íbamos a dar un rodeo en lugar de atacar de frente-propuso Rachel encogiéndose de hombros. Ella misma habría tenido en cuenta a alguien para cubrir un posible ataque lateral, de hecho, ellos habían colocado a los guardias en los laterales de la cueva.

-Entonces habrá que hacerlo de forma más directa-Eric asintió y echó a andar con paso rápido entre los árboles. Directo al lugar en el que estarían los otros.

Apenas llevaba un par de pasos cuando Rachel comenzó a seguirlo, y no habían recorrido ni diez metros cuando empezaron a escuchar disparos y voces, una pequeña batalla. Llegaron a un claro y vieron en el otro extremo a las dos chicas de su grupo, cubriéndose y disparando a varios del otro equipo. Eric se metió al claro, cubriéndose y procurando mantenerse a cubierto. Rachel registró toda la zona con rapidez, sin ver la bandera por ningún sitio. Analizó la distribución del equipo de Cuatro, cubrían con claridad una de las direcciones, con demasiada claridad. Se le notaba principalmente al chico del pelo verde, Benjamin lo disimulaba mejor, pero ambos estaban tapando un camino. La chica sonrió levemente y se infiltró entre los árboles en esa dirección, procurando no ser descubierta. Unos minutos después reapareció en el claro con la bandera roja en la mano, tras haber disparado al único chico que estaba detrás de las filas cubriendo la bandera. Las chicas de su equipo, que ya estaban manchadas y, por lo tanto, “muertas”, gritaron con júbilo y se lanzaron hacia ella, abrazándola. Eric lo hizo una sonrisa ladeada, dándole un par de palmadas en la espalda. Habían ganado. Ella había cogido la bandera, gracias a su inteligencia, gracias a que era más lista que el resto.


Eric discutía con Cuatro en una esquina de la sala, ambos hablaban en voz baja, pero estaba claro que era Eric el que dominaba el asunto, por su forma de gesticular. Rachel estaba sentada en una esquina, con las piernas estiradas y observándolos con curiosidad. Estaban en un vagón aparte del resto de chicos.

Cuando habían regresado a comunicarle la victoria al resto del equipo, se habían encontrado con que los tres chicos habían estado agrediendo a Arya, vengándose por lo que había ocurrido el día de su llegada a la sede. Rachel había encontrado a la chica desnuda, colgada de un árbol por las muñecas, y con golpes por todo el cuerpo. La había bajado con rapidez, y ahora tenía su cabeza sobre las rodillas. Arya estaba encogida sobre sí misma y no había dicho una palabra desde que la habían encontrado. Rachel tenía dudas sobre si realmente estaba en estado de shock o estaba intentando engañarlos a todos para luego atacarlos por la espalda, como había hecho con ella al cortarle el pelo. Y aunque seguía odiándola, no la había apartado cuando se había tumbado sobre ella, incluso le había puesto su propia chaqueta por encima, tratando de cubrir sus marcas.

-No podemos tolerar esto-Rachel no pudo distinguir cuál de los chicos hablaba, debido a los susurros-Aquí las cosas se resuelven de otra forma, no tres contra una.

Volvieron a bajar el tono y no pudo escuchar más. Arya se removió entre sus piernas y la miró con sus enormes ojos turbios. Rachel le sostuvo la mirada sin mostrar ninguna expresión en el rostro.

-Siento lo de tu pelo… Yo… No sé cómo…-la chica musitó, parecía débil, perdida. Quizás Rachel debería haberle hecho algún gesto de asentimiento, pero no le salía, era una asesina, no debía olvidar nunca aquello-Me… Me pasa… A veces. Pierdo el control… No soy… No…-Rachel desvió la mirada, incómoda ante tanta turbación-Me hicieron… Ah… Duele. No entiendo…

Siguió murmurando cosas sin mucho sentido, impidiendo que Rachel pudiera escuchar más trozos de la conversación de los varones, y creándole un estado de incomodidad creciente. No quería ver a Arya débil, porque no quería destruir a alguien débil. 

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Siento que el capítulo sea tan largo y esté fragmentado, si os aburre leerlo de una vez siempre podéis leerlo por partes, no sé... Es que me he hecho ya un esquema de cómo quiero que sea todo el fic, y en este capítulo tenía que ir el paintball sí o sí. Si todo va como lo planeo, habrá un total de entre 26 y 28 capítulos, no sé si es un dato interesante, si es mucho, si es poco... Pero es (?) Vamos por la mitad aproximadamente, entonces.

¿Qué más? Ah, Eric. Eric visto desde el punto de vista de Rachel es un poco diferente a desde los ojos de Tris, al igual que Cuatro. Él tampoco tendrá protagonismo en el fic, aunque puede que tenga más frases que 4.

Sobre la cosa de Insurgente, ¿cómo vais? En este ya se ve un poco más, pero no demasiado. Es sólo para gente de Erudición, capaz de hacer conexiones dificilíiiiiisimas. Y... Nada más. Muchas gracias por leer y animaros a comentar (si no comentáis le haré cosas malas a Benjamin, que es lo único que os mueve a ello).

Con amor,
Dedicado especialmente a esa gente que se está matando a estudiar estos días,
Yo.

4 comentarios:

  1. OMG, me gustó muchísimo. Sinceramente me encanta el paintball, aunque nunca lo haya jugado ni nada *snif*. Voy encontrando las partes de Insurgente y de a poco armando el rompecabezas. Ña. Me gustó también que Rachel mire diferente a Eric a como lo hizo Tris, como que cada una tiene su propia perspectiva y me gusta, me gusta. Tengo que releer Divergente e Insurgente a ver si encuentro alguna milésima pista de Rachel, a ver si me estoy perdiendo algo. En fin, a esperar al lunes, de nuevo :c seguí así <3
    @imagineaspark

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    1. Yo tampoco he jugado nunca al paintball pero tengo que hacerlo, tiene que ser divertidisimo (:
      A mí es que Eric me encanta, es un personaje muy profundo y eso, por eso le estoy sacando algo más de jugo que a Cuatro; además de que se parece más a Rachel, y la pobre se sentía muy sola con Benjamin en la cama todo el día (?)
      Mmm... No creo que releyendo saques nada, es una cosita poco importante, como ya dije, pero que prefiero no contar :)
      Muchas gracias por el comentario y por los ánimos :3

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  2. Que conste que me acuerdo de que es lunes y he sacado un hueco entre Platón y Aristóteles para leerte, tulipán :)
    Qué quieres que te diga que no sepas ya. Me encanta, en serio, cada día más. Has conseguido algo que pensaba que era imposible, y es que vea a Eric y Arya de otra manera. Y ay, jo, es que ha sido muy genial.
    Adoro a Rachel, seriously. Y a Benjamín, pero como en este capítulo aparece menos... pues nada, Rach :3
    Y luego... Ah, ya. Aunque parezca un poco raro, esa vulnerabilidad de Arya es muy sbdbskdnalfj. Me gusta que los personajes duros tengan su punto débil. Pero que me gusta mucho.
    Y me siento un poco drogada por Cordialidad, porque no pillo lo de Insurgente, jum. Y creo que ya :)
    ¡Y que conste que solo me quedan dos exámenes, wi (?)!
    El pato <4

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    1. Ohhhh... Qué bonito que también me lean las Eruditas de la vida real :D
      No sé si me dejas más sin palabras con tus capítulos o con los comentarios... Eres un pato cuqui ;)

      ... Me he reído un montón con tu comentario, no sé si me estás vacilando o... Relee lo que has puesto y entenderás la referencia de Insurgente XDD

      Suerte para esos exámenes,
      La miembro fundadora de los Fireducks.

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